Sobre la pluma: Norma Galarza Flores es economista por la UAZ y columnista de La Cueva del Lobo desde 2014
¡Qué gran credulidad la de los embusteros! Incluso creen que son creídos.
– Madame G. de Knorr
➡️Táctica añeja y ficticia contra Alonso Reyes
➡️Luévano Cantú y González Romo, histriónicos cancerberos del bienestar
➡️El sexenio de MAR: monrealismo 2.0
➡️No olvidamos
➡️Enfrentamiento marca ACME
Táctica añeja y ficticia contra Alonso Reyes
La intención justiciera del matacuás encargado de la Secretaría de la Función Pública en Zacatecas, ya nadie la cree. Sus planes, al crear un némesis ficticio, son los de desviar la atención de los yerros del gobierno actual. Es más, son histriónicos embates sin fondo real. Y no porque Miguel Alonso sea una blanca palomita de pasado impoluto. Por sentido común y dadas las propiedades que se le conocen, es lógico que salió del poder con los bolsillos llenos. Asimismo -y cómo negarlo- fue tan pésimo administrador de los recursos públicos que dejó obras de infraestructura inútiles y un endeudamiento estatal sin precedente. Sus elefantes blancos, como el Centro Cultural “Toma de Zacatecas”, “las glorietas de la muerte”, -bautizadas así por Soledad Luévano-, son evidencia de un manejo puerco del recurso público. Sin embargo, a estas alturas, ya nos dimos cuenta que el ruido por su desempeño cuestionable en la administración pública, es solo eso, ruido.
Luévano Cantú y González Romo, histriónicos cancerberos del bienestar
Dos alfiles del monrealismo han sido los encargados de la estrategia de azuzar al pueblo de Zacatecas con el “lobo” de la corrupción de Alonso Reyes. Ya lo hizo la matriarca putativa de Ernesto González Romo, Soledad Luévano Cantú, con el mismo resultado visto hasta ahora: la impunidad. Peor, los delitos de los que se le acusó al ex gobernador ya prescribieron. Al menos los que en 2017 llevaron a la Showle Luévano a tribunales contra el Belcebú inventado por los castos (ajá) discípulos de la 4T. De acuerdo a una entrevista al ex Fiscal, Francisco Murillo Ruiseco en enero de 2019 (hace ya 8 años), había 5 denuncias contra el ex titular del “gobierno en Movimiento”, interpuestas entre 2017 y 2018. Tres de ellas, la Fiscalía General de la República, declinó tener competencia en 2018, por lo que se radicaron al organismo estatal. A donde voy es que el afán de los cancerberos de los Monreal, siempre ha sido pura simulación. La razón es simple: acuerdos políticos de protección intrasexenal.
El sexenio de MAR: monrealismo 2.0
Nada más basta recordar que, de inicio, en 2010, el apellido más poderoso de Zacatecas, operó a favor del exsecretario privado de Ricardo. El líder fundador del clan de “El Mineral” había dejado el perredismo en mayo del 2008, tras fricciones serias con la ex gobernadora Amalia García. Con Alonso Reyes, la familia fresnillense gobernó tras bambalinas a través de incondicionales reciclados. El priísta que gobernó la entidad de 2010 a 2016, solo llevó a 3 homólogos de partido a su gestión: Esaú Hernández, Adolfo Yáñez y Gustavo Salinas Íñiguez. Fue tan evidente su pacto con quien lo estrenó en el mundillo de la política, que incluyó en su gabinete a ex funcionarios de quien gobernó de 1998 a 2004. De ese grupo político, incluyó a Arturo Nahle, Guillermo Huízar, Le Roy Barragán, Javier Mendoza y Héctor Pastor. Es decir, su sexenio fue un monrealismo 2.0
No olvidamos
Ese equipo, fue protagonista y convidado de piedra del peor desastre financiero en la historia, tara, que se arrastra hasta el día de hoy. Alonso se ha querido justificar de su gandalla y torpe manejo financiero con la premisa de que heredó de su antecesora García Medina, un compromiso financiero de más de 4 mil 500 millones de pesos, por la construcción de Ciudad Administrativa. Sin embargo, ese monto se pagaría en los siguientes 20 años, pero en 6 años él duplicó la deuda estatal. En el suplemento 104 del Periódico Oficial del Gobierno del Estado publicado el 30 de diciembre de 2015 -meses antes de dejar el Ejecutivo-, se desglosa cada uno de los compromisos financieros adquiridos por el ex mandatario que en total sumarían al ocaso de su gobierno, 8 mil 900 millones de pesos, entre financiamiento, reestructuración y refinanciaminento de la deuda pública. El tiro de gracia a la entidad se la dio en ese lapso en contubernio con la LXI legislatura conformada, por Cuautémoc Calderón, Susana Rodríguez, Alfredo Femat César Augusto Deras Almodova -cercanísimo a Ricardo Monreal-, Claudia Anaya, entre otros. Empero, ya cargaba un empréstito auspiciado por la LX legislatura. Ya en la subsecuente, con una aplastante mayoría PRI-Verde -aliado entonces del tricolor-, no se le negaba nada al funcionario que hoy pretende hacerse la víctima al denunciar a González Romo por calumnia, abuso de autoridad e incitación a la violencia y los que se añadan.
A todo lo aquí relatado, agregue que Alejandro Tello, el del “Quinquenio (in) diferente” sólo fungió como pararrayos del gobierno de su amigo. Continuó con el velo de protección el actual gobierno, que a la postre, recicló a varios funcionarios de los 11 años del priísmo, colocando una losa de opacidad sobre las irregularidades de ambos gobierno, pese a las maniobras de marketing del mandamás en la SFP. En conclusión, el asunto MAR vs vasallos del clan, es exclusivamente otro episodio del coyote contra el correcaminos. Ellos jugarán a perseguirse únicamente para construir una narrativa de oposición, pero ambos saben que sus tácticas son marca ACME. No rendirán frutos porque a ninguno le conviene escarbar en el pasado y que se conozcan los beneficiarios reales de la corrupción del afiliado al tricolor. Así las cosas. Hasta el viernes.