¿A cambio de qué? .- Esa es la pregunta que surge luego del pacto de colaboración con entes estadunidenses de seguridad. El precio que tendrá que pagar Zacatecas, por esa intervención es un misterio, ya que se desconoce el contenido del convenio, que según palabras del gobernador, tiene la finalidad de recuperar la paz en nuestro estado. No obstante, sería ingenuo pensar que Estados Unidos dé paso sin huarache. No lo hizo cuando acordó la introducción de cientos de armas que terminaron en manos del crimen organizado de la operación Rápido y Furioso, bajo el artilugio del Plan Mérida, en tiempos de Felipe Calderón. ¿El resultado? La industria bélica enclavada en Texas llevó millones de dólares a sus bolsillos y México pagó con cuotas de sangre. Aunque ahora Ricardo Monreal intente apagar el incendio a fuerza de declaraciones al afirmar que el signado el jueves, es un acuerdo de “buena fe”, falta claridad. Y es que, no hay que olvidar que de buenas intenciones esta pavimentado el camino del infierno. Hasta hoy la versión que tenemos como cierta los zacatecanos, es que el pasado 6 de octubre el Gobernador se reunió a puerta cerrada con el embajador, representantes de la Oficina Federal de Investigación (FBI), de la Oficina Internacional de Asuntos Antinarcóticos y Procuración de Justicia (INL, por sus siglas en inglés), de la DEA (Agencia Antidrogas) y de las Usaid (Agencia para el Desarrollo Internacional). El cónclave que incluyó a alcaldes, funcionarios estatales, empresarios y el clero, no contó con la presencia de representantes federales ni civiles ni militares y menos quien hablara a nombre del Canciller Macelo Ebrard. El objetivo, según la información oficial, fue un acuerdo de colaboración en rubros como la capacitación policial, inteligencia, desarrollo tecnológico, fortalecimiento penitenciario y de administración de justicia. ¿Solo porque Ken Salazar y el gobierno estadunidense amanecieron de buenas? Ajá. Si bien las Usaid ya han trabajado en nuestra tierra en aspectos como la capacitación de personal y durante la puesta en marcha del nuevo sistema de justicia penal, llamó la atención que no se habló de los compromisos de Zacatecas. Lo más curioso es que no hay un documento signado por ambas partes que clarifique los acuerdos y sus condiciones. ¿De qué se trata? ¿Otra treta para simular que se hace todo lo posible para combatir la inseguridad?
¿Vendepatrias?.-Frente a ese contexto, DMA se colocó otra vez en el ojo del huracán. Desde la federación hay quienes piden su cabeza. Otros argumentan que el “más inteligente de los Monreal (RMA dixit)”, simplemente tiene buenas intenciones y el acuerdo del jueves delata una auténtica desesperación frente a un problema que lo tiene completamente rebasado. La marea apenas empieza a subir, ya veremos que opina AMLO quien ha mantenido un constante discurso en defensa de la soberanía nacional. “Nuestros problemas los vamos a resolver los mexicanos. No queremos la injerencia de ninguna potencia, de ninguna hegemonía, de ningún país extranjero. Es muy clara nuestra Constitución que es la ley de leyes: no intervención, autodeterminación de los pueblos. No somos vendepatrias, no vamos a permitir ninguna amenaza, ninguna intervención del extranjero (…) si tenemos un problema, por grave que sea, y vamos a acudir a una especie de gobierno mundial, ¿dónde queda nuestra soberanía, nuestra independencia?”. Ese es el discurso que pronunció el Presidente el 25 de noviembre de 2019, en su conferencia matutina. No ha sido la única vez en la que el mandatario refrenda su postura, se agarró de ella al rescatar al general Cienfuegos acusado en aquel país de narcotráfico y lavado de dinero. AMLO ha puesto especial énfasis en frenar todo intento de intervención en la materia que más aqueja al pueblo de México: la seguridad. ¿Qué no funciona la estrategia? Es evidente, no obstante abrir “la puerta, como ningún otro en México, para la colaboración con Estados Unidos”, como afirmó Ken Salazar en su segunda visita, es una salida peligrosa. Máxime cuando se pretende hacer acuerdos que competen al país a espaldas de la federación. Por lo pronto, quien ostenta el cargo de Gobernador se metió solo al caldero, veremos si le sirve el intento de rescate de su hermano.
De Salida
De mal en peor.- Debemos a la SEDENA el puesto de Adolfo Marín, el General en retiro que manda Secretaría de Seguridad. Él es uno de los secretarios impuestos desde la federación en esa delicada área. Él se ha encargado de desmantelar a la institución que encabeza, con la intención de dar paso a las fuerzas federales al encargo de la seguridad. Fuerzas federales que según las filtraciones Guacamaya Leaks, se encuentran coludidas y paralizadas frente al crimen organizado. Es a la federación a la que hay que cargarle el fracaso en materia de seguridad que el pasado viernes cobró la vida de otra menor en Zacatecas. Una niña de 7 años que fue alcanzada por las balas en un ataque armado contra un hombre ocurrido en la Central de Abastos. La pequeña murió horas después a consecuencia de las heridas de bala. El sábado a ese mismo funcionario, le tocó anunciar que 7 reos peligrosos se habían fugado el sábado del Cerereso de Cieneguillas. Solo un fin de semana en la que no solo se acumulan más asesinatos, también la corrupción e indolencia que abre puertas a feminicidas y secuestradores.