¿Se dormirá Morena (otra vez) en sus laureles frente a 2021?

Colofón

Zacatecas y el incontrolable Covid-19 

Si bien varios morenistas echan campanas a vuelo adelantando que su partido ganará la gubernatura en 2021, lo peor que pueden hacer es confiarse.

 Los triunfos del PRI en Coahuila e Hidalgo, han puesto en tela de juicio la fortaleza de Morena y aliados de cara al proceso electoral en el que no tendrán la figura de AMLO como aliciente.

 El contundente triunfo tricolor en esas entidades, debe ser un llamado de atención para el partido en Zacatecas que parece dormido en sus laureles asumiendo que tienen el camino pavimentado hacia el Ejecutivo estatal.

 Sin embargo, no hay nada seguro y el 2016 ilustra nítidamente que la confianza es peligrosa cuando de elecciones se trata.

 Máxime cuando existe la certeza de que la definición del candidato a la gubernatura en el estado acentuará los problemas crónicos e inocultables entre la militancia.

Morena se encuentra ante la disyuntiva de repetir los errores que le hicieron perder la gubernatura hace ya casi 5 años y que en 2018  quedó manifiesta una patológica debilidad al perder la mayoría de los ayuntamientos y ganar 5 distritos electorales más 3 que sumó de sus aliados políticos, dejándole a la oposición 9 curules de mayoría relativa.

 Más atrás, en las votaciones del 5 de junio de 2016 varios factores antecedieron a la estruendosa derrota de David Monreal. Además de las fracturas internas derivadas de la imposición arbitraria del candidato, los impulsores de quien hoy carga el cadáver de un programa de ganadería fallido, descuidaron como hoy lo hacen a los votantes.

Se concentraron en afianzar cotos de poder olvidando que la última palabra siempre la tiene  el electorado.

Entretanto, el PRI movía su estructura (y sus despensas, seamos honestos) por todo el estado.

Otra característica que fue definitoria, es que la ilegitimidad del candidato entendida así por un sector en Morena, provocó una unidad maquillada en aras de no lastimar al partido que pelearía  la Presidencia dos años después.

No obstante los enemigos morenistas jugaron en contra del ex Senador petista al que de sobra se sabe que repudiaban.

 No olvidemos que fundadores de ese organismo tuvieron que hacerse a un lado mientras se repartían las candidaturas entre allegados a la marca sin importar trayectoria ni filiación partidista y mucho menos representar los principios retóricos de esa organización.

Ese método de apropiación sigue vigente  hoy en día y amenaza con acentuar  las fracturas en el movimiento del Presidente en 2021. La amenaza de reeditar prácticas dañinas en 2021 no toma en cuenta que el guinda empieza a perder adeptos del pueblo que antes confiaron en que era “La esperanza de México”.

 Dos años de un gobierno cuyas decisiones políticas han dejado más dudas que respuestas que sumó a sus males una inesperada e incontrolable pandemia no pintan un horizonte alentador para el grupo que hoy nos gobierna. Además, la falta de una estructura consolidada en nuestra entidad será otro elemento que le jugará en contra a la hora de la verdad. La incipiente militancia morenista que según el padrón de afiliados a partidos políticos del INE válidos hasta 2020,  es de 5 mil 058 militantes zacatecanos con nombre y apellido, implicará un verdadero reto.

 Sin López Obrador en las boletas el presumido stock de simpatizantes que lo llevaron al poder, se hará agua.

Quienes permitieron a fuerza de pragmatismo que el movimiento que iniciaron hace años varios luchadores sociales de izquierda, se contaminara,  mandaron la percepción que  las ideologías que impulsaron no eran más que una perorata mercantil. Sus continuos escándalos dejan al descubierto pulsiones vulgares como la ambición por el poder tan condenables por quien todavía es su líder moral. Sin duda, si siguen reacios a rectificar, Morena tendrá una muerte prematura. Al tiempo.

Colofón

Zacatecas y el incontrolable aumento de contagios de Covid-19.– Si la pandemia sigue la línea elevada de contagios que ha manifestado las últimas semanas, en pocos días Zacatecas deberá volver al semáforo rojo y por ende oootra vez a la parálisis de las actividades productivas. Tal perspectiva no le conviene a nadie porque estamos en un nivel en el que la economía familiar ya no resiste. Sin embargo, a la población parece no importarle ese panorama ya que ayer los servicios de Salud de Zacatecas reportaron 177 nuevos contagios tan solo en 24 horas, que se sumaron a los 990 que sumó el covid-19 la semana pasada. Hasta ayer se contabilizaban un total de 9 mil 532 casos positivos acumulados, sin contar los que no entran a las listas oficiales.   De seguir ese ritmo, en pocos días llegaremos a 10 mil contagios acumulados. Eso significará un aumento en las defunciones que ayer sumaron 942 en total desde que inició la pandemia ¿Queremos eso para nuestro Estado?

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