El que no esté seguro de su memoria debe abstenerse de mentir.
Michel de Montaigne (1533-1592) Escritor y filósofo francés.
➡️La tragedia financiera de Zacatecas en 3 partes
De Salida
➡️Gabriela Pinedo y Susana Rodríguez ¿Y la «Estafa legislativa»?
➡️El 2 de octubre… Se olvidó
Primera Parte.- Espero que haya leído el titulo de la presente entrega, cantado la de Molotov. Antes de que caiga en la frivolidad de los bravos, hurras y vivas que resumen la comparecencia frente a la LXIV legislatura de Ricardo Olivares, actual Secretario de Finanzas, lo invito a un ejercicio de memoria. La “herencia bendita” del sexenio anterior, adjetivo que usó el perredista Juan Mendoza al referirse al Secretario, omite que es hoy juez de un ventajoso manejo financiero del que formó parte indirectamente desde hace al menos 2 sexenios. De manera implícita, ha tenido que ver en el problema financiero que hoy el gobierno actual acusa como su peor lastre. Remontémonos, lector, lectora, a los días posteriores al 12 de septiembre de 2010. Un cuasi mozalbete Miguel Alonso Reyes toma protesta como el Gobernador más joven –y guapo, según él- que haya tenido Zacatecas. En su revisión financiera, con Alejandro Tello como Secretario de Finanzas, habla de una deuda pagadera en su administración de 600 millones de pesos como legado de Amalia García. Asimismo, de otra deuda acordada a 20 años, por concepto de construcción y puesta en marcha de Ciudad Argentum -hoy Ciudad Gobierno-, por más de 4 mil millones de pesos. La obra, cuya deuda era la de mayor monto, fue ideada mientras Jorge Miranda Castro era secretario de Finanzas. Se justificó en la urgencia de dejar de pagar mensualmente sumas millonarias por la renta de edificios del ejecutivo y descongestionar un poco el centro histórico.
Segunda Parte.- 10 meses después de que Alonso Reyes tomara las riendas del estado y con Tello Cristerna todavía de Secretario de Finanzas –recordemos que en 2012 se fue de candidato al Senado- se solicitó la aprobación del primer empréstito por el orden de 4 mil 897 millones de pesos, más gastos, comisiones y accesorios financieros. A ese préstamo, se sumaban los 5 mil 139 millones (600 millones más 4 mil 139 mdp) del sexenio de García Medina. Una maiceada muy mediática fue el origen para que la 60 Legislatura, diera el sí sin chistar a la nueva deuda, pagadera a 18 años. La alianza de facto entre PRI (cuyos satélites entonces eran el PVEM y Nueva Alianza) y PAN contribuyó a planchar la petición alonsista. Noemí Luna fue una de las diputadas del blanquiazul en aceptar y una de las exhibidas en el audio que evidenció la compra de votos cuyo operador –eufemismo de “corruptor”- fue el exsecretario de Gobierno, Francisco Escobedo Villegas. Como integrante del PRI, la deuda también contó con el aval de Ana María Romo Fonseca, quien hoy se arropa bajo las alas del águila naranja. Xerardo Ramírez -entonces un entusiasta diputado del Verde Ecologista- subió a tribuna a hablar de las bondades de sumarle pasivos al estado. Según el comunicado de prensa, en su enardecido discurso, dijo que: “Zacatecas se encuentra en un momento complicado para el crecimiento del Estado, y ante esto, se está frente a la posibilidad de corregir el rumbo y salvaguardar el bienestar social, el cual se puso en peligro debido a las decisiones mal tomadas en el pasado, generando un endeudamiento que tendrá a Zacatecas sumido en una inestabilidad económica y por consecuencia social”. Condenaba un endeudamiento y lo cubría con otro, vaya paradoja del actual petista en la 64 legislatura.
Tercera Parte.- Así se concretó la primera deuda de la que hoy reniega el actual titular de Finanzas, una, en la que se involucra desde su gesta con Amalia García, a Jorge Miranda Castro, quien hasta hace poco fue su jefe directo en la SEFIN. A su otro patrón, Alejandro Tello, correspondió el diseño del empréstito aprobado por la 60 Legislatura, antes de irse a campaña en 2012. El dictamen aprobado tenía la finalidad “de obtener recursos que permitan la realización de un programa de rescate financiero, para infraestructura de proyectos estratégicos; seguridad pública; finiquito del contrato de prestación de servicios multianual de ciudad gobierno; reestructuración de deuda, y fortalecimiento municipal. Nótese que hablaba de finiquitar el contrato de servicios de ciudad gobierno, aún cuando se había proyectado fuera cubierto en 20 años. Pocos meses después, ya con Fernando Soto como titular de finanzas, en los albores del año 2015 y a pocos meses de que Alonso Reyes se despidiera del encargo, la 61 legislatura, aprobó con 27 votos a favor y tres en contra, un nuevo empréstito. 2 mil 050 millones de pesos de los cuales, defendieron, se utilizarían 1 mil 350 para reestructurar la deuda y 700 millones para enfrentar el déficit educativo. Guadalupe Medina Padilla del PAN, Soledad Luévano de Morena y Rafael Mendoza del PRD, fueron las 3 voces que se manifestaron en contra de sumarle al estado más números rojos que para inicios del quinquenio “diferente” de Tello, rondaba arriba de los 8 mil millones. Lo que siguió usted lo sabe. Aplausos aquí y allá a favor de Jorge Miranda quien al igual que su ex subalterno, hoy titular de la SEFIN mantuvo a flote al estado y cubrió las espaldas del alonsismo, cuestionado porque abrir un hoyo más grande para cubrir otro de tamaño regular. En conclusión, ¿Cómo felicitar por su desempeño al funcionario que fue copartícipe, de una u otra manera, del despeñadero del que todavía no sale Zacatecas? Usted diga si merece la pena unirnos a las loas.
De salida
Gabriela Pinedo y Susana Rodríguez ¿Y la «Estafa legislativa»?.- Ya pasó un año desde que Ernesto González Romo enfundado en traje de Torquemada, exhibió lo que llamó “Estafa Legislativa”. Fueron meses en los que el actual Presidente de la Mesa Directiva de la sexagésima cuarta legislatura, gozó de fama y un halo de justiciero. Nada ha pasado ni pasará. Ayer Gabriela Pinedo y Susana Rodríguez, dos ex integrantes de la LXIII legislatura que hoy cobran como funcionarias en la nueva gobernanza, rindieron cuentas en ese poder de lo que ha sido su primer año en la Secretaría General de Gobierno y la Secretaría de Agua y Medio Ambiente(SAMA), respectivamente. Pocas novedades, pero sí sobresale que a pesar de la quemada, la primera de ellas no se siente culpable de nada. “No tengo nada de ocultar, no he hecho nada mal, no he hecho nada malo… dijo y remató señalando que la partida de Servicios Legislativos, es un esquema que “se sigue utilizando”. Así que señoras y señores diputados, pongan sus barbas a remojar. Por cierto, me queda la duda: ¿O sea, que contratar empresas “fantasma” y emitir facturas apócrifas-, no es delito? Alguien avísele al SAT
El 2 de octubre… Se olvidó.- Dan penita los morenistas que de manera incongruente hoy aplauden la militarización del país y a su vez, el domingo, todavía formularon consignas contra la masacre de estudiantes ocurrida el 2 de octubre de 1968. No son muy diferentes de Gustavo Díaz Ordaz, el Ejército Mexicano y el grupo paramilitar Batallón Olimpia, señalados como responsables de la muerte de al menos 300 personas en la Plaza de las Tres Culturas del Tlatelolco. Hoy, 54 años después de aquella masacre, nadie se acuerda que fue el Estado, usando como brazo armado al Ejército. Tal es la amnesia, que el país sufre una regresión equiparable a la época revolucionaria en la que las fuerzas armadas tenían demasiado poder. Morena, sus aliados ocasionales, e incluso el pueblo de México, le dan a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) la venia para un control estratégico y económico, que no se vio en los tiempos de relativa paz que antecedieron a la guerra contra el narco de Felipe Calderón. Un polvorín que tarde o temprano explotará en las manos de quien ostente el poder a partir de 2024. Al tiempo