Los malqueridos Calderón I.- Con la asistencia de poco más de 20 personas de las 300 que necesitaban, la organización política México Libre, no logró cumplir con los requisitos para efectuar su asamblea constitutiva en Zacatecas. El intento fallido de crear un partido por los Calderón, refleja además del hartazgo social a todo lo que huela a crear más parásitos del erario, el repudio que se ganó la pareja luego de 6 años en el poder. La misión casi imposible de sumar adeptos a favor de ML encomendada por el sagrado matrimonio de expanistas a la economista Ingrid Medina, no tenía visos de llegar a buen puerto, por lo que fue pospuesta hasta próximo aviso. Y no por falta de capacidad de la zacatecana a quien le sobra talento, más bien por el exceso de repulsa del que son blanco sus promotores Felipe Calderón y Margarita Zavala.
Los malqueridos Calderón II.- Tal parece que su problema no es solo con los aguerridos hijos de Tenamaxtle de nuestra tierra, sino a nivel nacional donde México Libre ha sido incapaz de conformar todas las asambleas. En ese sentido, de las 200 que se necesitan en todo el país, como estipula el INE, solo han logrado llevar a cabo 166. El malquerido expresidente, en cuyo sexenio se originó la estrategia sin pies ni cabeza que en teoría pretendía acabar con el narco por medio de la pólvora, y de la cual seguimos padeciendo las secuelas, pese a su activismo en redes sociales, no logra superar la poca aceptación que lo hizo terminar con 12 años de alternancia de su ex partido, del que salió debido a que no se le cumplió el capricho de que su consorte fuera candidata a la Presidencia en 2018.
Los malqueridos Calderón III.- No cabe duda que ante elevidente rechazo social que carga la pareja que disfrutó de las mieles del poder, les resulta muy escabrosa la idea de quedar fuera del manto arropador del presupuesto. De ahí que se han aferrado a capitalizar el enojo del sector opositor a las ideas (berrinches en muchos casos) del actual Presidente de México. Sin embargo tal parece que pesa más, la poca aprobación que les generó la administración 2006-2012, que las pifias que sin duda comete a cada rato quien actualmente habita en Palacio Nacional.
La disyuntiva de la 4T I.- Por cierto y ya que se asoma la 4T en este intento de columna, llamó la atención el freno que la Junta de Coordinación Política del Senado que preside nuestro paisano Ricardo Monreal, le puso a la iniciativa que como cancerbero defendía “Napito” Gómez Urrutia: la eliminación del outsoucing. Aunque a palabras del fresnillense líder de la marca que pelea por monopolizar a Morena en el Estado, la iniciativa que regresó a la Cámara de Diputados, “no está muerta” y solo se tomará unas vacaciones, se ve complicado que logren un acuerdo que haga felices a todos. No obstante, a los emisarios cuartotransformadores aterra la idea de que el de Puebla del Palmar, pretenda quedar bien con Dios y con el Diablo al planear una estrategia que deje contento al sector empresarial y a los trabajadores. La propuesta que se formuló para eso es que se tendrá que debatir a Parlamento Abierto, como lo declaró el senador para Milenio. Esa timorata idea no dista mucho de la de AMLO quien coincide que para definir el rumbo de la subcontratación (o outsourcing) se deberán escuchar las voces de todos los implicados.
La disyuntiva de la 4T II.-Y es que, la Reforma a la Ley General de Trabajo aprobada en el sexenio peñanietista como parte de las Reformas Estructurales, beneficia a empresarios en detrimento de los derechos laborales de sus empleados. Pero en la escena económica nacional restarle obligaciones a los patrones resultó en un incentivo para el empleo y ante el escenario actual en el que la economía registra casi nulo crecimiento el horno no está para bollos; legislar en contra de esa modalidad de contratación, resulta un golpe directo a la iniciativa privada.
La disyuntiva de la 4T III.- Por otro lado, el gobierno lopezobradorista se apropió en el discurso de las causas de los pobres y desprotegidos. Y quedará mal con ellos si permite que sigan imperando trabajos precarios en los que no se garantizan derechos. Ese escenario atentaría directamente con la proclama de la 4T. Sin embargo, en la realidad es casi imposible darle gusto a todos y debido a eso, no se espera un acuerdo terso entre el sector empresarial y quienes buscan con esa iniciativa un mercado laboral un poco más justo para los mexicanos que a falta de empleos bien remunerados ceden sus derechos a cambio de su supervivencia. Ya veremos si los empresarios o los empleados ganan en esta lucha de vencidas. Al tiempo.