La guerra mediática y quien pierde más

Cuánta razón tenía Bertolt Brecht, el dramaturgo y poeta alemán,  al decir que cuando la verdad es demasiado débil para defenderse,  se tendrá que pasar al ataque.

Sobre el encontronazo que toda la semana nos mantuvo con palomitas en mano y  al filo de la butaca, protagonizado por dos comunicadores contra huestes de David Monreal, sobresale una premisa.

 Las investigaciones que han publicado contra el exfuncionario federal, tienen sustento, es muy difícil acusar que son inventos ya que  hay documentos probatorios.

 La diferencia entre los contratos y convenios signados por ambos comunicadores con diferentes entes públicos es,  que no constituyen ningún delito ni ameritan sanción alguna.

 Caso contrario ocurre con los señalamientos  al excoordinador de Ganadería por incurrir en irregularidades durante su encomienda, ya que tiene en su contra a la Ley de Responsabilidades Administrativas. Ese axioma,  compromete sus intenciones de contender por la gubernatura del Estado.

En ese contexto, la “ayuda” que le brinda la turba furiosa que dice respaldarlo enfrascándose  en una disputa contra quienes no tienen nada que perder y mucho que ganar, resulta ominosa y completamente inútil.

No están ayudando en lo que importa que es  contribuir a que se aclaren los cuestionamientos que ya tiene en la lupa la Secretaría de la Función Pública.

Y es que, por más que se intente desacreditar el trabajo de investigación de quienes buscaron y encontraron y se les acuse de pagados del gobierno para fraguar nuevas infamias, las pruebas de tratos turbios, ahí están.

Con ese antecedente todo ese ejército davidiano debería andar en chinga loca trabajando como un sólido y unido equipo, para coadyuvar a que su líder salga avante ante los órganos vigía del actuar de los servidores públicos.

Quienes arman sendas batallas en redes sociales  no han entendido que ni Andrés Vera ni Gabriel Contreras pierden en el enfrentamiento de dimes y diretes, porque ellos no aspiran a un puesto de elección popular y seguramente seguirán en medios de comunicación cuando el sexenio 2021-2027 haya culminado.

 Pierde David Monreal, ya que no le será fácil montarse en una contienda electoral sin antes aclarar los señalamientos que están ya en organismos oficiales.

El hecho de que sus fans más notables se entretengan en pequeñeces en lugar de demostrar altura de miras, evidencia que al aspirante del Verde –por ahora-   le falta un equipo real de respaldo.

 Tal parece que las mesnadas dadivianas olvidan que a la gente ya no se le da atole con el dedo.   Los tiempos no están para reciclar estrategias de victimización.

Si en la Secretaría que encabeza Irma Eréndira Sandoval   hay datos  referentes a que  “se encontraron elementos para presumir el incumplimiento a las obligaciones previstas en la Ley General de Responsabilidades Administrativas”, contra el ciudadano David, hasta que no se aclare ese asunto, no hay fuegos fatuos que convenzan de  que todo se trata de guerra sucia.  ¿O usted qué opina?

 

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