Sobre la pluma: Norma Galarza es conomista por la UAZ y columnista de La Cueva del Lobo desde 2014
“Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares, porque nada es tan peligroso como dejar permanecer el poder largo tiempo en manos de un mismo ciudadano”.
Simón Bolivar
➡️La misma gata, pero revolcada
➡️Laxitud a la hora de legislar contra la narcopolítica
➡️La reforma que sí va
➡️Un antecedente electoral y una “graciosa concesión” en 2024
De salida
➡️Ambigüedad
La misma gata, pero revolcada
Bien lo decía Aldoux Houxley: La lección más grande de la historia es que nadie aprendió las lecciones de la historia. México vivió la dictadura de un solo partido -o la dictadura perfecta a la que aludía Mario Vargas Llosa-durante más de 80 años, y sin chistar, sienta bases para replicar la misma historia, solo con cambio de color partidista. En un contexto en el que Morena -y sus satélites- concentran todas las instituciones que funcionaban -con sus fallos, claro- como contrapesos electorales, Ricardo Monreal, plantea iniciativa para anular una elección en caso de “injerencia extranjera”. Y no está mal en su sentido estricto. Coincidimos en que ningún país tendría que meter sus narices en ningún rubro en el nuestro y menos el convenenciero vecino del norte. Sin embargo, la iniciativa del zacatecano demuestra que el fondo no es el bien del país, sino que su partido se perpetúe en el poder, aún con señalamientos de pactos con el narcotráfico. Y es que, tal parece que los guindas en la Cámara de Diputados, tienen muy bien establecidas sus prioridades. Nuestro paisano lo dejó claro en entrevista para Radiofórmula con el periodista José Cárdenas. El reportero cuestionó si aplicaría el mismo rasero en caso de intervención del narco en los procesos electorales. “No estaría mal que también se anulara (en ese caso), pero yo estoy planteando la anulación cuando haya intervención extranjera”. Respondió.
Laxitud a la hora de legislar contra la narcopolítica
El legislador le dio la vuelta al cuestionamiento sin tomar al toro por los cuernos: “Tampoco estamos alejados de aceptar (sic), que cuando se demuestre que el crimen organizado influyó en una elección también sea anulada”. Afirmó que Luisa Alcalde, la ex dirigente del “Movimiento” ya había puesto el dedo en esa llaga con la propuesta de incluir en el Código Federal de Instituciones y Procedimientos Electorales (COFIPE), la creación de una comisión en el INE. Una que reciba información de la UIF, la FGR y la Comisión Nacional Bancaria, si algún candidato o candidata tiene riesgos “notables de estar vinculados con el tráfico de drogas o con el crimen organizado”. Él no habló de legislar en ese sentido.
La reforma que sí va
Sobre su iniciativa, plantea una reforma constitucional al artículo 41, así como al 75, 78 y 78 Bis del Sistema de Medios de Impugnación Electoral, para anular elecciones en caso de injerencia extranjera. La propuesta se enmarca en las modificaciones a la Reforma Electoral del Poder Judicial que busca corregir errores que ellos mismos generaron con la ley original que tuvo su primer -y desastroso- ensayo en 2025. No sorprende que el régimen busque una nueva figura para anular elecciones, frente al escándalo que significan para Morena los señalamientos de nexos con el crimen organizado, de varios de sus militantes en puestos públicos. Es el cierre de pinza lógico, al andamiaje jurídico concretado desde 2024 que eliminó los contrapesos en el país. El INE fue el primero en caer, al ponerlo en manos de Guadalupe Taddei y el conflicto de interés de tener a su sobrino al frente de LitioMx. No sorprende, porque las instituciones electorales dejaron de ser autónomas incluso antes de la reforma que concretó el agandalle del Poder Judicial para el partido gobernante.
Un antecedente electoral y una “graciosa concesión” en 2024
Dos hechos en el proceso electoral de 2024, son un antecedente para entender de cuáles manos penden los procesos electorales: La anulación de los triunfos de Miguel Varela Pinedo en la capital de Zacatecas y de Alessandra Rojo de la Vega en la delegación Cuauhtémoc. La paradoja, es que como trascendió en aquel entonces, respetar los triunfos de ambos opositores fue una concesión presidencial. No fueron pocas las voces que aseguraron que la presidenta electa, dio la indicación de claudicar el objetivo de arrebatar esos bastiones del oficialismo, ganados en las urnas por los partidos opositores. Un acto de condescendencia, que, si el poder no quiere, no se volverá a repetir ya con el Poder Judicial genuflexo a la 4T. Lo que nos espera en la elección de 2027, debería preocuparnos, porque, aunque suene exagerado, la democracia se ha dinamitado de manera gradual. Basta analizar casos en los que han sancionado incluso a ciudadanos con figuras inacabadas como la Violencia Política por Razón de Género. El caso de Dato Protegido -Karina Barreras Samaniego, pareja del legislador morenista Sergio Gutiérrez- contra una sonorense, es emblemático. De ahí que la propuesta de Ricardo Monreal, hecha sobre las rodillas y bajo la presión de Washington, busca curar en salud al régimen. Por lo pronto, ¿vienen otros ochenta años del PRI guinda? Veremos, dijo el ciego…
De salida
Ambigüedad
Si bien la propuesta de nuestro paisano no es clara en el sentido de que será difícil para las instituciones encargadas determinar la injerencia extranjera, tampoco está claro, cómo logrará el INE desechar candidaturas de personas con presuntos nexos con el Crimen Organizado, si se crea la comisión. ¿Qué elementos se tomarán como prueba cuando la tendencia natural del gobierno es a la protección de los suyos? Perdón ( lo digo como cliché), pero la desconfianza no nació de un día para otro. Así las cosas. Hasta el miércoles.