10 DE MAYO, NADA QUE FESTEJAR
Hoy es 10 de mayo, Día de las madres; sin embargo, desde hace más de una de década ya no hay nada que celebrar en esta fecha. Hasta que las madres de las más de 95 mil personas desaparecidas (ONU, 2021) conozcan el paradero de sus hijos. Nuestro país ocupa el segundo lugar mundial en desaparición forzada, pero las madres no cesan su lucha por encontrar a las y los desaparecidos.
Son ellas, las mujeres, las madres, quienes han encabezado la lucha por las y los desaparecidos, y quienes recuerdan que la desaparición en nuestro país no es un fenómeno nuevo ni aislado, pero sí ascendente. Cambian el rol tradicional de las mujeres, se convierten en detectives, policías, rastreadoras, entre otras, para localizar sus hijxs y obtener un poco de justicia en el país de la impunidad.
México vive una grave crisis humanitaria en todos los estados de la República, la búsqueda de los miles de personas que han desaparecido a manos de la delincuencia organizada, corporaciones policíacas y del Ejército mexicano. Asimismo, otra crisis que se vive es la de identificar más de 52 mil cuerpos de personas fallecidas.
Exigir justicia en un país donde 98% de los delitos queda impune, no es tarea fácil. Las desapariciones se cometen con total impunidad. Pero las madres son fuertes: reclaman al Estado la aparición con vida de sus hijas e hijos. Quieren saber dónde están, quieren tener sus restos para enterrarlos y despedirse como se debe.
Las mujeres, las madres de las víctimas de la violencia desfogada en este país, forman parte de la primera línea del activismo de los derechos humanos contra la desaparición forzada, el feminicidio y homicidios dolosos. Porque las instituciones del estado y la indolencia de los funcionaros no actúan contra esas formas de violencia y estas mujeres llenan ese vacío.
La Comisión Nacional de Búsqueda de la Secretaría de Gobernación reportó que de 2006 al 12 de enero de 2022, 78 mil 107 personas están reportadas como desaparecidas o como no localizadas en México. De ellas, 26 mil (33%) desaparecieron a partir de que inició el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador.
El 80% de las desapariciones fueron reportadas en los últimos tres sexenios. Diez estados concentran el 75% de las desapariciones en lo que va de este gobierno; Jalisco en el primer lugar y Zacatecas en el octavo.
Los primeros 100 días de este 2022 se han registrado 3 mil 735 desapariciones, lo que representa un promedio de 1 mil 100 casos de desaparecidos al mes, de acuerdo con cifras del Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNL). Del total de las casi 99 mil personas que actualmente están desaparecidas en México, 73 mil 862 se tratan de hombres (74.7%), mientras que 24 mil 555 son mujeres (24.8%).
El comité de la ONU alertó en su informe que las desapariciones de mujeres muestran una notable tendencia a la alza, mientras que de acuerdo con cifras del RNPDNL, los casos de desaparecidas han repuntado en la última década. En 2011 se registraron 4 mil 020 desaparecidas, mientras que en el 2021 esta cifra se elevó a 6 mil 922 víctimas; en dicho periodo de 10 años, las desapariciones de mujeres alcanzaron su cifra récord en 2019 con un total de 8 mil 641 casos. Durante la última década se han registrado un total de 74 mil 889 casos de desapariciones de mujeres en México, de las cuales, 24 mil 445 aún continúan desaparecidas.
Otra de las situaciones que denunció dicho comité que las cifras oficiales evidenciaron que también existe un repunte en las desapariciones de niñas y niños a partir de los 12 años. Lo datos del Registro Nacional de Personas Desaparecidas muestran que las desapariciones de mujeres de entre 10 y 19 años prácticamente duplican a los casos de hombres desaparecidos.
Según dicha base de datos, en el rango de edad de 10 a 15 años se han registrado 18 mil 730 casos de niñas desaparecidas, más del doble de los 7 mil 796 niños desaparecidos. Mientras que en el grupo de 15 a 19 años de edad, se tiene registro de 37 mil 526 mujeres adolescentes desaparecidas, cifra que duplica los 18 mil 028 casos de hombres adolescentes desaparecidos.
Quienes no denuncian la desaparición, en general, es porque saben quién les privo de su libertad y también que era para no regresar nunca, ni siquiera con los pies por delante, por lo que no valía la pena denunciar.
Para las madres de las víctimas que denuncian, que no se conforman, que protestan y alzan la voz para que se respeten las garantías fundamentales de todas y todos, el mayor de los respetos por esa valentía que pese al dolor y a la rabia, luchan cada día por encontrar a quienes les fueron arrebatados.
Sin duda, para abonar a la lucha de estas madres el Estado debe crear un censo de desaparecidos en México, así como establecer un protocolo legal destinado a las investigaciones de estos crímenes e impulsar un programa integral para atender a familiares de las víctimas. Como madre no alcanzo a dimensionar el dolor que sufren, verlas es ver mujeres muertas en vida que no van a descansar hasta encontrar lo que se les ha arrebatado.