Enfrentamientos justificados en ansias de poder

Que desde antes del triunfo electoral de David Monreal había un pleito entre Ricardo Monreal con sus seguidores contra Verónica Díaz y los suyos, no es un secreto. No obstante, no había roto las fronteras de lo privado.

El pleito que era vox populi, cobró una nueva dimensión al llegar a las redes sociales. Lo más penoso es que fue un lamentable infanticidio, el que lo detonó.

El atroz asesinato  de un pequeñito de 3 años desencadenó una vergonzante pelea que exhibió el bajo nivel de los personajes que hoy ostentan el poder. Los dos grupos en los que se concentran las disposiciones respecto a los movimientos al interior de la Nueva Gobernanza, tuvieron un enfrentamiento el fin de semana.

Los dimes y diretes no dejaron dudas de que en el desastre que prevalece en la Entidad, tiene mucho que  ver la falta de consensos que no se logran al interior del gobierno. Y es que, en lugar de enfrentar la inseguridad y las demás taras que afectan a nuestra demarcación, los de Morena, solo atinan a achacarse las culpas.   La guerra campal que se efectúa entre Ricardistas y la grey que responde incondicionalmente a los deseos de Verónica Del Carmen Díaz Robles, protagonizaron un episodio digno de cualquier verdulería.

No se trató de una cruzada para lograr justicia para la familia que desde el jueves llora la pérdida de un niño que acudió con sus abuelos a un templo a ofrecer flores a la virgen, en Fresnillo.  Se trató de una rupestre muestra de egoísmo y ganas de medrar con la desgracia ajena.

Fue Soledad Luévano la que prendió la mecha al hacer pública en redes sociales su supuesta indignación por lo ocurrido en El Mineral un día antes. La misma que votó la desaparición de fondos como el de Fortalecimiento para la Seguridad (Fortaseg), escribió: Estamos entre cobardes e inútiles. Los cobardes masacran a un niñito de 3 años en el templo de la madre de Dios y las autoridades inútiles montan un show para simular que persiguen a los delincuentes. Estoy harta de pretextos. Es mentira eso de que se están matando entre delincuentes ¡Están matando inocentes! ¡Lo único que exigimos es vivir en paz!

Así concluía su primera publicación, pero no satisfecha, se lanzó a la yugular de Francisco Murillo Ruiseco, de quien no mencionó el nombre al escribir en su muro de Facebook: ¡Pura simulación! Mataron a un niñito en el templo de nuestra virgen de Guadalupe en Fresnillo y estas fueron las primeras acciones del Fiscal: 1. Hacer honores a la bandera; 2. Reunirse a platicar lo complicada que esta la situación lejos de donde ocurrieron los hechos; 3. Grabar un video para decir que estaba haciendo todo lo posible para encontrar a los responsables. Y concluyó: Señor, le pido con respeto que renuncie.

Dos días después de la publicación –porque en la Gobernanza la regla es la respuesta lenta frente a todos los problemas- Gerardo Flores, el titular de comunicación social, entró al quite y le regresó el calificativo de simuladora y además le reclamó su nula presencia en Zacatecas. Criticó su labor en la curul y de paso cometió Violencia Política de Género al señalar: «han pasado 4 años desde que asumió la curul que le fue regalada, es muy lamentable que busque protagonismo»… dijo en una parte de su comentario.

Ya con los ánimos caldeados, a una defensa que no se entendió si era a favor del Fiscal Carnal o a favor de la  errática administración de la que es responsable, se sumó Verónica del Carmen Díaz Robles.

La Delegada de Programas, respondió: “Cobardes e inútiles son sus posturas contadora. Qué fácil es señalar y criticar desde la comodidad de su escaño (que por cierto le fue regalado). Venga a Zacatecas, coadyuve en la construcción de la paz, salga a la calle, platique con la ciudadanía, sea pueblo pues.  ¿Es tanta su necesidad de protagonismo que su mejor estrategia es polarizar a una sociedad de por sí ya quebrada, asustada, desconfiada? No sea indolente, no siga siendo oportunista. Farsante”.

Una respuesta escrita con el hígado, dio pie a la mediatización del acontecimiento. Díaz Robles, no reparó en que también cometía Violencia Política de Género, pese al antecedente de una demanda contra periodistas por comentarios abismalmente menos duros que ese.

 Así destruyeron el muro entre los rumores de una lucha campal y su real existencia. El enfrentamiento de dos mujeres -el achichincle de una de ellas no merece mención a parte- que han demostrado que lo único que les importa es el coto de poder y conservarlo, clarifica en manos de quien está Zacatecas.

Está en manos de personajes que no entendieron el significado de Servicio Público y que usan su espacio en la gestión pública para llenarse los bolsillos  y apuntar a su perpetuidad en el poder. Ellas encarnan lo podrido del sector público.   La Contadora, como le llaman, se ha consolidado como la más improductiva del Senado.

Aunque finja interés por su tierra, sus hechos la delatan ya que desde que llegó a la curul no ha defendido los intereses de su tierra. Por otro lado,  nada bueno hay para decir de la mujer que controla al ejecutivo estatal a través  fobias y vendettas que al final  de cuentas han causado  muchos de los problemas que enfrenta David Monreal el día de hoy.

Lo más lamentable es que no hay forma de elegir bando. Somos testigos mudos de un estira y afloja movido por la ambición. Todos ellos demuestran, conforme avanza el sexenio, que son un lastre para Zacatecas. El público debe estar consciente que lo que se vive al interior del gobierno, es una lucha por puestos, por beneficios a costillas del erario.  No sólo la sucesión presidencial se adelantó. En nuestro estado desde el 12 de septiembre empezó una guerra campal por los escaños en el Senado que se pelearán en 2024 y que catapultarán a la beneficiaria o el beneficiario a la candidatura a la gubernatura en 2027. A la Delegada de Programas le han dado alas de muy arriba, le han dicho que será ella, por eso confía a la vez que acumula recursos porque en su cabeza domina la idea de que los zacatecanos se venden por migajas. Corresponde al pueblo decepcionarla. ¿Lo hará?