El coronavirus: la turbulencia económica que no preveía Alejandro Tello

  • Ricardo Uribe Piña, una fichita y en la encuesta de Massive Caller

La economía de nuestro estado pende de un delgado hilo. Desde hace semanas Alejandro Tello ha lanzado la directa para que la administración de Andrés Manuel, se conmisere con la administración que encabeza y se caiga con los chelines.

Nada le ha funcionado. Al contrario, Zacatecas perdió casi 500 millones de pesos en 2019 mientras se definía qué hacer con el Fondo Minero. Después de un estira y afloja se acordó destrabar la bolsa de ese recurso y se planteó destinarlo infraestructura, en 2020, pero aún está por verse.

El amor que el Peje dice tenerle a Zacatecas no se ha manifestado en el presupuesto que este año apenas superó con poco al del 2019. No obstante, en términos reales el recurso que recibirá nuestro estado será menor ya que es una utopía que el país crecerá en un 2 por ciento en 2020. Las previsiones ante el Coronavirus no son nada alentadoras, antes, se espera que la economía decrezca.

En Zacatecas el panorama es negro, en días pasados se habló que un déficit presupuestal de tal magnitud, que incluso, se mencionó que los salarios de los burócratas se encuentran comprometidos,  en caso de que la federación no responda de manera solidaria al requerimiento de Tello Cristerna.

Hoy se habla de que para sacar los compromisos, el Gobierno del Estado  requiere 2 mil millones de pesos.

Y es que el Coronavirus aunque apenas empieza a manifestar sus efectos en la economía local, ésta ya da signos de devastación.

Ante la pandemia Tello Cristerna decidió  destinar 300 millones de pesos (la mitad en exenciones a empresas y el resto a apoyos sociales),  deberá erogar 150 millones de pesos y dejará de recibir la misma cantidad en aras de paliar un poco los efectos del Covid-19 en las pequeñas y medianas empresas, motor de la economía local.

Nuestro estado depende en mayor medida del ingreso que dispersa la federación porque no ha logrado consolidar con el transcurso de los sexenios un sector empresarial fuerte.

Ni en sueños nuestra economía estaba preparada para enfrentar una pandemia que paralizara la actividad económica. Ya arrastraba problemas financieros heredados de la gestión de Miguel Alonso Reyes que terminó en  2016.

AlejandroTello arrastra desde el inicio de su administración un endeudamiento sin precedente, que lo obligó a implementar la estrategia de austeridad con el fin de tapar los hoyos abiertos por  su antecesor.

Ante el panorama actual recurrir a un nuevo endeudamiento es impensable. Más de 7 mil millones de pesos, ataron las manos de Tello Cristerna, acentuando su dependencia de por sí crónica de los  recursos federales. Si bien es cierto que  de manera hábil el actual ocupante de la oficina en Plaza de Armas  ha logrado sacar a flote un barco hundido por la ambición de Alonso Reyes, la economía zacatecana, arrastra pesados lastres.

No obstante,  Jorge Miranda  hace buen trabajo al frente de la Secretaría de Finanzas y se recordará a la presente gestión como pionera en la aplicación de un plan visible de austeridad además de medidas de privilegio del buen uso de los dineros como la eliminación de obras de relumbrón (Alejandro Tello, dixit), el contexto ya se preveía complicado.

 El inesperado Covid-19 acentúo los problemas financieros. A eso súmele la tendencia centralista del gobierno de AMLO, a Zacatecas no le plantea el mejor de los escenarios.

Tello, como diría Díaz Ordaz, ha sido tolerante hasta excesos criticables con la administración de López Obrador, quien es evidente planea a través de dádivas, garantizar la permanencia de sus huestes en el poder.  Ante ese panorama, Tello ha implementado medidas, pero no son suficientes, lo que le pinta un escenario adverso a su administración. Usted se preguntará ¿y qué hacen nuestros representantes en el Poder Legislativo Federal? Mutis.

Colofón

Una fichita Ricardo Uribe Piña (no Peña).- Pues nada, que el desconocido al que Massive Caller le otorga 19 puntos como favorito en la carrera a la gubernatura, a quien dije que ni en su casa conocen, sí lo conocen y por fichita. Resulta que el interfecto es maestro de educación especial es oriundo de Fresnillo y en su trayecto en el sector educativo ha sembrado solo discordia por su carácter irascible, mamón y cae gordo. El personaje, adscrito como empleado de la  SEDUZAC, fue demandado ante Derechos Humanos por compañeras de trabajo a quienes les ha hecho la vida imposible. El repudio popular que representa el “profe” es tal, que en Fresnillo, los padres de familia cerraron la escuela para deshacerse de tan nefasto docente. Y ahí no para la cosa, resulta  que además, de acuerdo a  una fuente digna de todo crédito, el maestro ha manifestado comportamiento inadecuado con los alumnos y su carácter le ha generado cambios de adscripción laboral.  ¿Quién será el padrino de tan funesto personaje para que incluso en las encuestas electoreras lo coloquen encima de personajes con más limpia y más amplia trayectoria? Extraño ¿no?  Hay quien sospecha que el empujón tiene nombre y apellido y que es su paisano, pero yo no sé, yo acabo de llegar como dice el Tío Eligio.

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