Trabajadoras del ayuntamiento de Zacatecas y Alejandro Rivera Nieto en la conferencia de prensa del martes pasado.
Por Norma Galarza**
«El derecho es un conjunto de condiciones que permiten a la libertad de cada uno acomodarse a la libertad de todos».
Immanuel Kant
➡️La rana hervida
➡️Renuncian al abuso
➡️400 trabajadores de la capital desincorporados
De salida
➡️Diferencias
La rana hervida
Los zacatecanos padecemos el síndrome de la rana hervida. Desinteresados de la cosa pública, no nos damos cuenta de sus afectaciones hasta que ya es demasiado tarde. La metáfora supone que si se coloca una rana en agua fría y se sube poco a poco la temperatura, el animal no saltará porque se siente cómodo. El exceso de confianza provocará que se quede, porque el cambio será sutil, pero llegará el momento en que el agua hierva y, cuando la rana quiera reaccionar, ya no podrá… Suena trágico.
Empero, la analogía aplica porque la población no prevé escenarios dañinos a futuro. El ejemplo más emblemático en nuestra entidad son las dos últimas reformas a la Ley del Issstezac, que los agremiados permitieron en aras de no conflictuarse con el Estado, su patrón. Las consecuencias de la apatía ya las sienten los trabajadores, que enfrentan incrementos en sus cuotas frente a una nula esperanza de una pensión o jubilación digna. La rebeldía empezó tarde. Este fin de semana trascendió que en Fresnillo hay interés del personal municipal por abandonar el sistema estatal de pensiones y jubilaciones.
Sixto Domínguez, delegado del Sutsemop en Fresnillo y el presidente del Colegio de Abogados, Rodolfo Cid.
Renuncian al abuso
En «El mineral», a través del delegado del Sutsemop, Sixto Domínguez, y el presidente del Colegio de Abogados, Rodolfo Cid Ruvalcaba, se firmó una carta de intención en atención a solicitudes de desincorporación. Como la rana hervida, los asociados al organismo —mal dirigido por Ignacio Sánchez— ya padecen las consecuencias de la ley impuesta por la LXIV Legislatura en 2024, que aumentó obligaciones y disminuyó beneficios. Si bien, las medidas aplican de manera diferente entre el personal agremiado en municipios y el que depende del Ejecutivo estatal, es innegablemente regresiva. Entre los agravios: subió el monto de las aportaciones, los años de servicio, cambió el cálculo de las pensiones y jubilaciones a UMAS -lo que significa un recorte significativo del ingreso esperado- entre otras afectaciones, tanto a activos como a pensionados y jubilados.
El incremento de las cuotas de aportación, es una de las obligaciones que más rechazo causa. Por ejemplo, entre burócratas del gobierno de David Monreal, la aplicación es gradual. Significa un aumento porcentual por año desde el 13 por ciento en 2024 hasta el 16 por ciento en 2027. Es decir, 13% en 2024, 14% en 2025, 15% en 2026 y 16 % en 2027. La inconformidad no es menor porque incluso en municipios adscritos al instituto donde los salarios son bajos, hay trabajadores que señalan que ya deben ceder hasta 2 mil pesos mensuales de su ingreso. Un abuso por donde se vea, pues ni siquiera pueden aspirar a una pensión acorde con sus aportaciones.
El ayuntamiento de «Javo» Torres no es el único donde los trabajadores prefieren renunciar a su derecho a una pírrica jubilación. La capital, encabezada por Miguel Varela, inició un movimiento en el mismo sentido desde enero de este año. Hoy ya hay avances.
Sesión del cabildo capitalino en la que se aprobó desincorporacion de trabajadores al Issstezac
400 trabajadores de la capital desincorporados
El martes, el líder del Sindicato Independiente del Estado de Zacatecas (SITEZ), Alejandro Rivera Nieto, informó que 400 trabajadores de la capital ya no pertenecen al organismo saqueado por la kakistocracia transexenal. Lo lograron tras promover un juicio de amparo contra la retención de cuotas, que —como se advirtió en esta columna antes— serían una mentada de madre.
Aunque el cabildo capitalino aprobó la petición de 566 trabajadores, 166 continúan en proceso. Pero los vientos de hartazgo también se sienten en el guindo municipio de Guadalupe. Incluso antes de la reforma heredada de Tello a David, en septiembre de 2022, Julio “N” declaró que respaldaría a trabajadores de su administración que deseaban desistir de los “derechos” promovidos por el órgano de pensiones. No se llegó a un acuerdo. Empero, de manera subrepticia, el personal de ese municipio también busca salidas. No es casualidad.
El abuso es insostenible también entre la burocracia estatal. Aunque el Issstezac califique la desincorporación como una “antijurídica ocurrencia”, para muchos es una alternativa viable. Hoy, 400 trabajadores de la capital lograron una suspensión definitiva a su demanda de amparo, justificada en que la ley del instituto les afecta. Lo que sigue es la pelea por la recuperación de sus cuotas.
Como expresa la máxima de San Agustín: Lex iniusta non est lex —una ley injusta no es ley— o, en términos más contemporáneos: “Cuando una ley es injusta, lo correcto es desobedecer”. Y esa ley es injusta porque los tres últimos gobiernos cargaron las raterías de unos cuantos a la ya muy azotada clase trabajadora. No se vale. ¿Usted qué opina?
De salida
Diferencias
Feministas denuncian incumplimiento del acceso al aborto en hospitales públicos
La activista Emilia Pesci lo dijo muy claro: los hospitales tienen la obligación de garantizar el acceso al aborto de quienes lo soliciten. Los médicos que se niegan a dar la atención bajo el pretexto de objeción de conciencia deben ser sustituidos. Se trata de garantizar un derecho constitucional. El sector salud está obligado a resolverlo, no a buscar salidas para evadir la encomienda.
Esta premisa surge tras conocerse que más del 70 por ciento de los médicos se niegan a practicar interrupciones del embarazo en los sistemas de salud pública. Habrá quien diga que la insurrección contra esa ley tiene la misma razón que la oposición a la del Issstezac, pero hay una diferencia abismal: quienes se niegan a seguir las reglas del instituto de pensiones defienden derechos propios; en cambio, el personal de salud que no atiende solicitudes de aborto atenta contra la potestad ajena. Así de sencillo.
Hasta el viernes.
Sobre la columnista:
**Norma Galarza es economista egresada de la Universidad Autónoma de Zacatecas (UAZ) y directora de La Cueva del Lobo desde 2014.