Quién diría que la fórmula del adefesio llamado “nueva gobernanza” incluía vendettas, demagogia, incapacidad y una gran cantidad de mentiras e intentos por recetarle al respetable público, una dosis cotidiana de atole con el dedo. Así pinta el gobierno de David Monreal en sus primeras dos semanas y lo preocupante es que esto apenas comienza.
Improvisación. – La retención salarial a trabajadores agremiados al Issstezac y a maestros bajo el argumento de la falta de liquidez, tiene aristas contradictorias. A la par que se argumenta que no hay dinero porque las administraciones anteriores se llevaron todo, un muy déspota Secretario Particular del Gobernador, da nortes de que la falta de autoridades en el Instituto es la causa de la falta de dispersión de sueldos. En el mismo sentido mientras los maestros paralizan la entidad porque no han recibido su salario, el Gobernador demuestra carencia de liderazgo al no atreverse a acudir a las instancias correspondientes a realizar las gestiones y se aferra al discurso del desfalco sin ponerle cara a los culpables. Muy raro todo ¿No cree? Y es que, no cuadra que hoy el discurso más socorrido para pretextar la falta de pago sea un desfalco heredado que no se vio desde junio. No cuadra que en los meses de la entrega-recepción nadie se haya percatado de los números rojos en las arcas estatales. Entonces ¿Qué hacía Humbelina Elizabeth López Loera cuidando lápices y descuidando las arcas estatales? ¿Dónde estaba el “tembloroso” Ricardo Olivares mientras se «llevaban todo»?
Mentiras .- Y ya que viene a colación el ratificado Secretario de Finanzas, vaya sorpresivo cambio de discurso de quien fue ratificado como vigía de los recursos del gobierno estatal. El mismo funcionario que el 5 de septiembre presumió que Alejandro Tello cerraría su gobierno con finanzas transparentes, el fin de semana describió un escenario catastrófico muy Ad hoc, con el que proclama su jefe actual. En video socializado en redes, afirmó que no hay dinero para pagar a maestras y maestros. Lo más patético del discurso, fue que culpara del supuesto faltante a una “serie de decisiones equivocadas y manejos indebidos de las administraciones anteriores”. Así como lo lee. El mismo Secretario que hace semanas presumía muy orondo el buen manejo financiero de su ex patrón, hoy escupe para arriba. Muy extraño todo ¿Desde cuándo le dio amnesia? Alguien explíqueme
¿Y la gestión, apá?.- Menuda tragedia vive Zacatecas con el acentuado clima de «ingobernanza» . ¿En el pecado de votar a un personaje demagógico ocupado en culpar al PRIAN, al PRIAN, al PRIAN, llevaremos la penitencia? Posiblemente. El mandatario ve la tempestad, la anuncia, pero no se hinca. Con el problema encima, procrastinó varios días su responsabilidad como cabeza del gobierno al dejar para después la búsqueda de recursos ante la federación. Ya se sabe que se necesitan al menos 2 mil millones de pesos para cubrir las nóminas y pero esperar a que por obra del Santo Niño de Atocha y las cadenas de oración, el dinero llegue, no es racional. Hoy por fin sus sacrosantos pies pisan las valdosas de la gran urbe. Lo pensó mucho porque da la impresión qu no se toma en serio el encargo y por eso se reusaba a acudir a las instancias correspondientes a tocar puertas para ponerle un parche a un mal crónico como la insolvencia financiera estatal. A pesar del desbordamiento social, David resistió estoicamente la presión. Desde la semana pasada se anunció que iría a la Ciudad de México a hacerle la llorona a los funcionarios del Peje y ayer domingo, todavía informaba que acudiría a la toma de protesta del Gobernador de San Luis Potosí y de ahí a la capital del país. O sea, hay que esperar, que al cabo no hay prisa ¿ y los maestros? Que se aguanten
Demagogia.- Según su definición, demagogia es el empleo de halagos y falsas promesas que son difíciles de cumplir (…). Un gobierno demagógico, visto está, no tendrá nunca soluciones, sino promesas y pretextos. De ahí que no haya mucho que esperar de quien llegó al poder a partir de las promesas fáciles. Resulta que la cara del ejecutivo, haciendo gala de su “solidaridad” con la clase trabajadora, anunció en sus medios oficiales que mientras no se resuelva la crisis financiera no recibirán salario, ni él ni sus altos mandos. Su idea, según dijo, es que mientras no se pague a “los de abajo”, los de arriba tampoco tengan ingreso. No pues que generoso. Con un patrimonio de más 28.6 millones en propiedades – esa fue la cantidad que publicó en su última 3 de 3, en el 2016-, no tiene nada de qué preocuparse. El dinero que ha acumulado en su actividad política, fácilmente le puede ayudar mientras no recibe salario. No hay peligro de que pase privaciones de ningún tipo. Xerardo Ramírez, el diputado del PT, fue otro que cedió a la tentación populista que inició Showledad Luévano, la que parece la guía moral de la «nueva gobernanza». La simulación ante todo. Obviamente que los ingresos de dichos personajes sobrepasan con varios ceros a los de maestros y burócratas que dependen totalmente de sus ingresos salariales para subsistir. No hay punto de comparación.