El anuncio de adhesión a Movimiento Ciudadano de leales monrealistas –no morenistas- como Enrique Laviada, responde propiamente al error más grave de David Monreal: Ceder el poder. La evidencia de que el gobernador electo delegó desde campaña las decisiones importantes en Verónica Díaz y Norma Julieta del Río, da luces en manos de quiénes estarán las riendas del estado a partir del domingo próximo.
La dupla femenina que construye a base de pifias un modelo administrativo en el que el triunfador en las urnas ha sido solo una figura decorativa, gesta la migración de quienes tienen bien claro a qué intereses de facto, no quieren servir. Ya han visto que las decisiones no estarán en manos de David Monreal sino de dos mujeres que han dado muestras de dejarse guiar por la víscera, no por la masa encefálica
Las rispideces de las “mírame y no me toques” con Enrique Laviada, cuya designación como ocupante hoy de la curul en el Congreso del Estado, responde a los pocos espacios que Vero Díaz dejó a Ricardo Monreal, son añejas. Incrementaron cuando el hoy diputado en sus redes sociales, invitó a David a pedir una disculpa por la nalgada que todos vimos, pero cuya consigna era negar. El origen de la mal llamada “traición a Morena” por parte de Laviada, responde a que no está dispuesto a cumplir caprichos de las improvisadas féminas.
Su lealtad está con Ricardo y sus aspiraciones presidenciales. Su posible cambio de partido es el inicio de la construcción en Zacatecas del proyecto de 2024.
Y es que, Ricardo Monreal sabe que desde la gubernatura no habrá operación política a su favor con el Ejecutivo secuestrado. Pero es el precio que paga por aferrarse a pavimentarle el camino en orden descendente a su estirpe. Si bien es cierto que el resultado no estaba en sus planes, hoy se da topes en la pared por promover la gubernatura a favor del hermano más fácil de mangonear. El problema es que no puede rescatarlo cada 3 días de las reiteradas equivocaciones que su equipo de confianza comete pero que caen sobre él.
Y no es sólo que el grupúsculo que mantiene aislado a David constituye una barrera, el Senador no tiene tiempo de distraerse en frioleras mientras le arrebatan en Morena la posibilidad de cumplir su más grande sueño: Ser Presidente de la República. El hermano mayor no se atreve a dar el manotazo porque sabe que con esas dos mujeres en el poder, Zacatecas ya no es el bastión que le puede servir para la operación política, por eso se concentra en amarrar acuerdos fuera del partido de López, quien no lo tiene entre sus apapachados últimamente.
Y como con él aplica la ley de que si unos brazos lo desprecian, otros lo están esperando, en el partido de Dante Delgado no ven con malos ojos su aspiración presidencial. En la oposición saben que pese a que Claudia Sheinbaum ocupe el número uno de la lista del Peje, no es una rival difícil de vencer. El rival es el Movimiento de Regeneración Nacional. Por otro lado la oposición carece de una figura fuerte que enfrente a Morena, esa figura puede ser el zacatecano, quien ha afirmado que «no está peleado con nadie», eufemismo que significa que con todos los partidos tiene amarres.
Claudia carece del carisma y el discurso electorero y trae en contra escándalos como su abulia ante la tragedia anunciada en la línea 12 del metro. No fue casual la pérdida de su bastión más importante, el de la Ciudad de México. Después de ser gobernada por la izquierda casi un cuarto de siglo, fue la primera en darle la espalda al régimen errático de AMLO. Si bien es cierto que López le atribuye la derrota al de Fresnillo, el golpe se lo infringió además la misma Sheinbaum y la manera en la que ha llevado la jefatura de gobierno. En fin, ya va avanzada la carrera presidencial. Haga sus apuestas
De salida
¿Amor con amor se paga? Eso no lo tiene claro Cuauhtémoc Calderón quien ya busca nuevos horizontes. A pesar que durante la campaña fungió como el más apasionado defensor de David Monreal, su integración al gabinete pende de frágiles hilos. Tal intento de exclusión tiene su génesis en la mesa que comandan Vero Díaz y Norma Julieta del Río. El pretexto fue un simple ‘a Norma Julieta, no le cae’. Y así como el empresario hamburguesero, otros que ‘ se la partieron en campaña’ también son tomados por abyectos por la “nueva gobernanza”. Muy mal