No lleva ni mes y medio de haber aparecido en el escenario de salud pública a nivel mundial y nacional, y el Coronavirus, conocido clínicamente como Covid-19, comienza a causar estragos en las deficientes bases clínicas de nuestro país, incapaces de atender lo que podría ser un problema complejo en lo inmediato.
Las epidemiólogas Guadalupe Soto Estrada, técnica académica de la Facultad de Medicina de la UNAM y Sofía Charvel, directora del programa de Derecho y Salud Pública del ITAM indicaron a La Cueva del Lobo que se trata de un virus respiratorio perteneciente a los grupos de la gran familia de Coronavirus que con anterioridad causaron problemas a la salud humana pero en menor medida que los provocados en animales.
El Covid-19 o Coronavirus, de reciente aparición, se diferencia de los virus de influenza en que éste tiene menor incidencia pandémica, lo mismo que en el caso del SARS que se radicó de manera primordial en China, o que el Mers, de Oriente Medio, que tuvo una muy limitada capacidad de dispersión.
El actual Coronavirus, a diferencia de los anteriores, ha logrado diseminarse con mayor celeridad en amplios rangos de influencia geográfica con una letalidad menor en todos ellos.
México se encuentra en este momento, advirtieron las especialistas, en una etapa de mitigación del daño mediante una vigilancia epidemiológica activa con la que se pretende contravenir las probabilidades de contagio –mediante las pruebas de laboratorio respectivas-, para comprobar casos evidentes.
“Debemos asumir que este padecimiento se encuentra en cualquier parte del mundo por lo que solamente nos queda realizar medidas de prevención tales como el lavado de manos, estornudo discreto y otras que, para el caso anterior del AH1N1, funcionaron en la medida en que ayudaron a mitigar el mal entre los pobladores, además de reducir la curva pandémica reduciéndola a niveles estacionales de continuo-controlables”.
Sofía Charvel detalló que, debido a ciertas posiciones de desinformación, algunos sectores de población han caído en actitudes de pánico y se han lanzado a compras masivas de desinfectantes como lysol, cuando no hay evidencias de que ese aromatizante combata al virus; y, lo que en realidad se requiere –a nivel nacional- son ciertas medidas de prevención cotidianas, que es lo que más puede ayudar en la prevención del contagio.
Pero es evidente, indicaron, que las personas más vulnerables son las que se encuentran en el rango de 65 a 79 años, hipertensos, obesos, diabéticos e inmunodeprimidos.
Dos aspectos
Las epidemiólogas indicaron que de modo definitivo, “todos los seres humanos somos vulnerables a padecer ese problema pero en el caso específico de ese virus es importante la edad, género y los padecimientos previos”.
Es cierto que se ha observado a nivel planetario mayor mortalidad en personas mayores a 60 años asociado a comomorbilidades para los casos específicos de diabetes, padecimientos cardiovasculares o pulmonares y –por ignorancia- la desatención en la aparición de cualquier mal respiratorio hasta por un lapso de siete días, cuando la enfermedad debe atenderse durante las primeras 48 horas.
“Ya nadie puede pensar –en este momento- que si aparece una gripe y pasan cuatro días, el mal va a revertir aun cuando surjan los primeros síntomas de insuficiencia respiratoria con la idea de que va a mejorar o de que los problemas van a desaparecer mediante remedios caseros”.
Por ejemplo, en este momento se ha descubierto, aun cuando se ignoran las razones reales, que en hombres el malestar es más severo que en las mujeres.
Es claro que en países avanzados y con tecnología de punta se buscan las medidas clínicas para frenar la enfermedad; pero hasta el momento no existe medicamento alguno que sea capaz de doblegar al Coronavirus. Hay, en casos graves, la posibilidad de dotar de cámara de oxígeno a los pacientes pero no más allá.
“Debemos decir que México cuenta con varias instancias importantes desde la atención y la prevención que han demostrado funcionar como lo hicieron antes durante el surgimiento del AH1N1, en 2010, para el caso del Consejo General de Salubridad y el Comité de Seguridad en Salud.
¿Estamos listos?
Recordemos que, para el caso del AH1N1 México no estaba preparado, de modo que el país se vio obligagdo, desde el punto de vista sanitario, a poner en marcha medidas de prevención sin contar con absolutamente ningún tipo de información al respecto.
“México parece haber ganado tiempo en este último brote, porque el virus apareció en China, Italia y otras naciones de modo que las cifras letales podrían ser, en el peor de los escenarios, en China, donde el mal comenzó, sin olvidar que su propagación se ha expandido a otras zonas geográficas”.
“Tampoco hemos llegado a la fase II de radicalizar medidas de aislamiento y ausentismo laboral cuando tenemos sólo algunos casos y se habla de ciertas medidas de prevención”.
México tiene al momento sólo algunos casos que se pueden denominar como importados y estamos a tiempo de prevenir y evitar que se disemine el problema.
Italia está, por ejemplo, en fases avanzadas de contracción del mal, a causa posiblemente de una mayoría de personas en edad adulta y ciertas condiciones de salud propias de la zona.
Se ha descubierto que muchos enfermos en Italia tuvieron contacto anterior con otros tipos de Coronavirus en momentos pasados.
Además, nuestro país tiene ya lecciones aprendidas con personal especializado que conoce y vivió de manera directa epidemias anteriores.
Pero en el caso de los gobiernos estatales, éstos están por norma obligados a informar a la dirección nacional de epidemiología la aparición de cada enfermo de Coronavirus que pudiera aparecer, porque de no ser así, entonces la información estaría incompleta.
La definición operacional de caso debe remitirnos al hecho siguiente: “Si yo no he estado en contacto con personas que, de modo aparente viajaron al extranjero y de pronto comienzo a sentirme mal, además de presentar un cuadro respiratorio grave, podría bien ser el Coronavirus, aunque no necesariamente, ya que podría tratarse de alguno de los otros males respiratorios”.
Pero si tengo más de 60 años, soy diabético y presento síntomas de un cuadro respiratorio que se complica a cada momento, debo acudir al médico de inmediato, haya o no estado en contacto con personas que proceden del exterior.
Si el problema se atiende a tiempo, existen posibilidades de que los enfermos remonten el malestar mediante tratamiento de soporte vital, no específico, y con ello puede curarse al dejar de replicarse el virus.
Para concluir, ambas advirtieron que ojalá a México le vaya muy bien con este problema viral, sobre todo cuando desde sexenios anteriores se ha agredido de modo directo al sector salud mediante la no creación de plazas, la falta de espacios en los hospitales y el desabasto en medicinas.
“Porque si tu dejas a las instituciones de salud, lastimándolas de manera tal que les robas el capital en lugar de poner camas o no dar plazas a doctores, no podrás medir las potencialidades del enemigo”.