Claudia rinde cuentas: avances reales y una ciudadanía que sigue preocupada

Sobre la pluma: Alejandro Bonet Ordóñez es coordinador de El camino de México, plataforma política de Marcelo Ebrard en Zacatecas

Este domingo 31 de mayo, la presidenta Claudia Sheinbaum presentó su informe de rendición de cuentas a dos años de su triunfo electoral del 2 de junio de 2024. Desde el Monumento a la Revolución y con el evento transmitido en plazas públicas de todo el país, Sheinbaum destacó honestidad, resultados y defensa de la soberanía. El mensaje fue claro: la Cuarta Transformación avanza con números concretos y una visión de país firme.

Los logros económicos que presentó son sólidos. La inversión extranjera directa alcanzó los 23 mil 591 millones de dólares en el primer trimestre de 2026, un 10.4 % más que el año anterior. El desempleo se ubicó en 2.5 %, una de las tasas más bajas a nivel mundial, con la creación de 669 mil empleos formales en lo que va del año. El peso se fortaleció notablemente frente al dólar y 24 productos de la canasta básica bajaron 12 % en términos reales. Además, los programas de bienestar llegarán a más de 42 millones de personas este año, con una inversión superior al billón de pesos. Estos datos reflejan una economía estable a pesar del contexto internacional complicado.

En infraestructura y salud los avances también son visibles. Se han puesto en operación 29 nuevos hospitales, decenas de centros de salud y se distribuyeron miles de millones de medicamentos gratuitos. En transporte, los trenes de pasajeros siguen expandiéndose con nuevas rutas y hay importantes obras carreteras en marcha en varias regiones del país. La presidenta enfatizó que se gobierna con austeridad republicana, sin aumentar impuestos y reduciendo el gasto corriente, lo que permite destinar más recursos a las necesidades de la población.

El tema más destacado en el informe fue la seguridad. El gobierno reporta una reducción del 49 % en homicidios dolosos y del 20 % en delitos de alto impacto en estos 20 meses de gobierno. Es una cifra importante que contrasta con los años más violentos del pasado reciente. Sheinbaum lo atribuye a una estrategia que combina inteligencia, coordinación entre instituciones y atención a las causas estructurales de la violencia.

En el terreno social, resaltó que los programas de bienestar beneficiarán este año a más de 42 millones de personas. Pensiones para adultos mayores, becas para estudiantes de todos los niveles, apoyo a personas con discapacidad y madres solteras siguen siendo el corazón de su política social. La construcción y el mejoramiento de vivienda también avanzan, con más de un millón ochocientas mil unidades entregadas o en proceso desde el inicio de la transformación.

La presidenta cerró su mensaje con un tono firme sobre soberanía nacional. Ante las presiones externas y solicitudes de extradición de funcionarios, Sheinbaum fue clara: “México no es piñata de nadie”. Este discurso de dignidad nacional fue muy aplaudido por sus simpatizantes y refuerza la narrativa de continuidad con el proyecto iniciado en 2018.

A pesar de estos logros, la ciudadanía mantiene preocupaciones importantes. Aunque la aprobación de la presidenta se mantiene en niveles altos —alrededor del 68 al 69 % según encuestas recientes—, la inseguridad sigue siendo el principal dolor de cabeza para millones de mexicanos. Estudios como el de Gallup colocan al crimen y la violencia como la mayor inquietud para el 42 % de la población, muy por encima de la economía o el empleo.

Esta brecha entre los números oficiales y la percepción diaria es significativa. Muchas familias, sobre todo en regiones afectadas por el crimen organizado como algunas zonas de Guerrero, Michoacán, Zacatecas o el norte del país, aún sienten temor al salir a la calle, al abrir un negocio o al mandar a sus hijos a la escuela. La extorsión, los robos y la sensación de impunidad siguen siendo una realidad cotidiana que las estadísticas nacionales no siempre logran reflejar en el día a día de la gente común.

El informe de este 31 de mayo deja una lectura doble y equilibrada. Por un lado, hay avances medibles en empleo, inversión extranjera, reducción de homicidios, bienestar social y estabilidad macroeconómica que no se pueden negar. Sheinbaum gobierna con números que respaldan su proyecto y le permiten hablar de consolidación de la Cuarta Transformación. Por el otro, la ciudadanía, especialmente en materia de seguridad, aún no termina de percibir esos resultados en su vida cotidiana. Esa brecha entre estadística y realidad vivida es precisamente el gran desafío del segundo tramo de su gobierno.

Sheinbaum tiene el apoyo popular y un proyecto político claro. Ahora la tarea central es que esos logros se traduzcan en tranquilidad real para las familias mexicanas. Porque, al final, un gobierno puede presumir muchos avances en papel, pero si la gente sigue viviendo con miedo, cerrando con llave extra y mirando dos veces antes de salir a la calle, el trabajo está incompleto. El informe marca un punto intermedio del sexenio: buenos números, pero con la seguridad como cuenta pendiente más urgente.

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