Septiembre, arranque de campañas.- Pues mientras un escenario adverso cimbra las finanzas estatales, mañana arribaremos al temido mes de los informes y lo que es peor las campañas electorales. Y agárrese porque a partir del 7 de septiembre de 2020 hasta el 6 de junio del 2021 – periodo aprobado por el Consejo General del Instituto Nacional Electoral (INE)- será testigo de la dilapidación descarada de los recursos públicos. La que nos espera será una de las campañas más costosas ya que de acuerdo al mismo INE se podrían gastar hasta 19 mil millones de pesos en la renovación de 21,368 cargos públicos ¿de terror no?
Que los diputados de la 63 legislatura quieren más.- ¿Qué cree? ¿Se acuerda que en una columna pasada hicimos cuentas de que en 5 meses de este año los diputados de la 63 legislatura se gastaron más de 10 millones de pesos, concluyendo que nos resultan excesivamente costosos? pues le adelanto que las chicharras empiezan a hacer ruido de que al menos 25 ocupantes de las curules del congreso local, no llenaron y quieren reelegirse en 2021. Qué descaro ¿no? al parecer como dice la frase muy zacatecana “ya le hallaron”. Pero ¿será prudente conservar a quienes instauraron como modo de vida en ese Poder desde 2018 la haraganería, la improductividad y el gasto suntuoso? Yo digo que no. Lo mejor es que se vayan, que su trienio se borre de los anales de la historia por lo vergonzante que resulta, cuando debería ser honorable. Usted ya conoce a los personajes que en su mayoría resultaron adoradores de Ergia, la diosa griega de la pereza. Que se vayan a descansar pero sin saquear el erario de manera inmoral ¿No cree?
Antonio Guzmán ¿lavar la cara de la UAZ o sus manos?.- Vaya cinismo de Antonio Guzmán. Hizo mutis por años cuando se le indagaba sobre los responsables arropados bajo las alas del águila del emblema de la UAZ y ahora que ya hay señalados con nombre y apellidos ahora sí le urge recuperar la dignidad de la Universidad porque nuestra Alma Máter, no tiene nada que ver con los pecados cometidos por personas que la integraron y muchos que la integran todavía. Es entendible la postura, es obvio que ni las paredes ni los edificios (aunque convidados del piedra al desfalco) tuvieron nada que ver con el cobarde desfalco a las arcas públicas con las unidades académicas como pretexto, sin embargo han sido años en los que el mismo Rector ha actuado con una tibieza sospechosa cuando se trata de desvelar el entramado de complicidades corruptas en las que impresentables delincuentes embarraron a la Máxima Casa de Estudios. Hoy se sabe que Nicolás Castañeda, Edmundo Guerrero, José Guadalupe Estrada y Armando Silva Cháirez, son algunos de los involucrados, pero seguramente la cloaca aún no se destapa completamente. ¿Será por eso la prisa de Antonio Guzmán de que no sigan las excavaciones metafóricas en lo que concierne a la Estafa Maestra? Raro
Petistas mañosos.- Vaya que resultaron de cuidado los aliados de Morena que llevaron a AMLO al poder. Y es que, con la finalidad de conservar la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados para los promotores de la Cuarta Transformación, los petistas hicieron una maniobra, muy al estilo del según ellos repudiado PRI. Legisladores del partido del dinosaurio Alberto Anaya engordaron sus filas al traspasar al exmorenista Manuel López Castillo; del expesista José Ángel Pérez, así como los experredistas Héctor Serrano y Mauricio Toledo. Haciendo gala de pragmatismo, miembros del partido de la estrellita amarilla querían alargar con mañas el periodo de Morena en ese puesto que le corresponde al PRI. Y quisieron hacerlo a través de nuevas adquisiciones políticas, aunque antes hayan sido blanco de fuertes críticas y con los que decían los petistas, no querían ir ni a la esquina. El argumento para defender su gandallez, de acuerdo a Reginaldo Sandoval –palabras más, palabras menos- es cristalizar los proyectos de López Obrador. Es decir, cualquier sacrificio y pérdida de credibilidad es válida si el objetivo es cumplirle al líder que los respaldó para llegar a la curul. Ay sí, ay sí.
Pese a alto nivel de contagios, Zacatecas regresa a semáforo naranja.- Hoy, Zacatecas regresa al semáforo naranja lo que significa que se pueden retomar algunas actividades no esenciales. No obstante, sabemos que la pandemia está lejos de ser domada ya que la semana que recién pasó, el promedio de contagios fue de 76 por día, que si bien es cierto significó una disminución no quiere decir que tengamos permiso de bajar la guardia. Además no podemos ignorar que de acuerdo al último reporte oficial mil 888 enfermos de coronavirus están aún en condiciones de infectar a más ciudadanos. Tampoco podemos dejar de lado que la tasa de mortalidad en nuestro estado a causa de este mal, es del 11 por ciento y que hasta el día de ayer murieron 556 personas de todas las edades, según cifras oficiales.
Crisis económica.- Sabemos de antemano que no hay luz en el horizonte en torno a la conclusión del problema de salud que nos tiene cautivos desde el mes de marzo, pero no podemos dejar de lado que miles de zacatecanos han visto mermados sus ingresos. En ese tenor, no podemos hacernos de la vista gorda ante las pérdidas de empleos y pérdida de ingresos en varios rubros que tienen realmente preocupados a los ciudadanos que saben que si no regresan a las actividades que realizaban antes de que se decretara la parálisis, posiblemente mañana no tengan con qué alimentar a sus familias. Esa variable es indudablemente la que urge para que la entidad haga pininos en recuperar la actividad económica lacerada por la tragedia que ha significado la Covid-19.
Quienes menos tienen más pagan en la pandemia.- Indubitablemente, el raquítico crecimiento que antecedió a la enmarcada crisis de salud que hoy nos aqueja, cobra factura en los bolsillos de los más pobres. A eso añádale los problemas que enfrentan las finanzas estatales con problemas crónicos de falta de liquidez acentuados por una administración federal empeñada en acaparar todo el recurso público dejando a nuestra entidad sin un futuro prometedor, incapaz de salirle al toro en el rubro de los subsidios sociales. Y es que en todas las crisis quienes más la resienten son los grupos vulnerables. Hombres y mujeres que viven al día cuyo trabajo cotidiano significa la posibilidad de llevarse un pan a la boca. Ese sector de la población es el que debe tener mayor atención por parte de la autoridad estatal y federal. Y deben conformar grupos prioritarios a la hora de las campañas asistencialistas por lo menos mientras se recupera la actividad productiva
Reforzar las medidas.- Quizá resulte ocioso recordarle, querido lector, lectora, que mientras no se logre el control de los contagios a nosotros nos corresponde cuidamos al máximo. De eso depende que con mayor rapidez pasemos de semáforo naranja a amarillo y luego al verde. De lo contrario, nuestro ingreso se verá mermado hasta el punto de poner en peligro nuestra subsistencia. Nos toca usar el cubrebocas, lavar nuestras manos e implementar la sana distancia de manera concienzuda. Es un esfuerzo pequeño pero conlleva muchos beneficios individuales y sociales. Feliz arranque de semana. Cuídese.