FGR: adiós al algodón, hola al hierro

 

Sobre la pluma: Alejandro Bonet Ordóñez es coordinador de El camino de México, plataforma política de Marcelo Ebrard en Zacatecas

 


Con Gertz, la FGR fue una fiscalía que prometió autonomía y terminó archivando más que resolviendo-tiempos de olvido para los casos, y de malestar para las víctimas, y ahora se despide con una mancha familiar entrelazada que nadie pidió recordar. Lleva años en gris: lenta, selectiva, como si investigara con algodón. Entra Ernestina Godoy Ramos-cinco años en la CDMX demostrando que justicia puede ser rápida, barata y sin favoritismos. A sus 58 años, no trae discursos; trae carpetas cerradas y un historial que hace sudar a los que viven del moche.

Primero, los números: homicidios dolosos bajaron 60% en su capital; feminicidios resueltos, del 20% al 45%. ¿Cómo? Atención 24/7, ADN express, y una Unidad de Género que recibe denuncias por WhatsApp y responde en dos horas. Nada de ventanillas eternas.

Además, limpió la fiscalía: 150 expulsados por colusión con narcos o madrugadas de obra. Recuperó 500 millones de pesos para la ciudad, y eso sin megacheques, solo con voluntad.

Ahora, el detalle jugoso: los panistas del cártel inmobiliario que ya están moviendo sus piezas. Durante su gestión, abrió 42 carpetas contra desarrolladoras fantasma, desvíos de suelo y sobornos en delegaciones. Dos exdiputados del PAN terminaron con brazalete electrónico; uno sigue en la cárcel por lavado.

No es venganza: es diligencia. Godoy no solapa, y eso aterra a los que creían que la CDMX era su patio de recreo. Si en la capital los hizo temblar, imaginen lo que pasa cuando agarre la lupa nacional: trámites en Xochimilco, torres ilegales en Iztapalapa, cuentas bancarias en Panamá. Ningún amigo político les va a alcanzar.

Sumemos: creó Justicia Restaurativa, que ha resuelto cinco mil casos sin necesidad de cárcel, solo mediante diálogo, y capacitó a dos mil fiscales en evidencia digital. Bajó errores procesales un 30%, ahorrando años de apelaciones. Y todo con presupuesto austero, sin botar cohetes.

Gertz se va en silencio; Godoy llega con ruido contenido. El Senado la ratifica hoy mismo, Morena aplaude, oposición gruñe, pero los hechos pesan más que los tuits. Si los del cártel inmobiliario ya sudan con la idea de una fiscal que no negocia, imaginen cuando descubran que no acepta cenas en Polanco ni consultorías de diez millones.

México necesita eso: una que no mire quién firma el cheque, sino quién roba el ladrillo. Bienvenida, Ernestina; el tablero se pone caliente y por fin alguien trae el hierro. Dicen que los muros ilegales caen antes que las torres políticas; esta vez, el polvo lo levanta ella.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *