14 de febrero:  día de romantizar la violencia de género 

“Se ha disfrazado de amor lo que es control y dominación”

Coral Herrera

Por Pilar Pino Acevedo 

El amor romántico es una herramienta que ayuda a perpetuar la violencia contra las mujeres en las relaciones heteronormativas, así como a sostener el sistema patriarcal. Un mecanismo para mantener  las relaciones afectivas entre hombres y mujeres. “El amor es una construcción social que refleja los valores culturales de cada período histórico y está influido por las normas que rigen la conducta social” (Resurrección-Rodríguez & Córdova-Iñesta, 2020,p.66). 

Asimismo, sirve para sostener el modo de producción capitalista, detrás del amor romántico también hay muchas ideas de consumo e individualidad. Se condiciona al amor ideal en estereotipos, por ejemplo: el proveedor fuerte y la sumisa cuidadora de la vida. El amor romántico es una experiencia marcada por el género, al construir una relación afectiva que se considere socialmente ideal, se conformará de forma diferencial ya que estará vinculada a los estereotipos y asimetrías de poder.

La entrega total a otra persona, hacerla el centro de la propia existencia con intensas experiencias de felicidad y sufrimiento.  Depender de otra persona, transformarse para adaptarse a ella, olvidar metas propias; perdonar y justificar violencias ejercidas sobre nosotras, son algunas de las pautas que las mujeres soportamos en nombre del amor. 

El amor es una experiencia diferente para unos y para otras.  A las mujeres el sistema nos enseñó a idealizar a la pareja, entregarnos de forma incondicional y por autorenuncia, mientras que a los hombres se les enseñó a ser fuertes, a priorizarse, a tener sueños y a perseguirlos. Estas ideas sostienen relaciones desiguales, bajo un esquema de amor romántico patriarcal.

Los estereotipos son creencias rígidas que indican cómo las personas deben actuar, valorar y opinar, generando determinada actitud al respecto. Presentan ideales y referentes de comparación en la construcción de identidades que afectan a la subjetividad, son resistentes al cambio. El estereotipo simplifica y asocia ideas sencillas por lo que facilita su comunicación. Se asume como verdad ,por lo que resulta difícil disentir de él, de ahí su uso para explicar realidades para las que no se cuenta con argumentos científicos, además que las experiencias que no concuerdan con su contenido son desechadas.

Por su parte los mitos del amor romántico son expresiones de nuestras vidas, contienen el modo ideal de vida que nos antecedió y las exigencias a la perspectiva propia. Se encuentran en cuentos infantiles, en la tradición oral, en la ficción para adultos, en el cine, juegos de video, caricaturas e incluso en la publicidad. Aportan información acerca de lo que es el verdadero amor, contribuyendo a legitimar conductas de control en los varones y de sumisión en las mujeres.

Hombres y mujeres somos más parecidos que diferentes cuando nacemos. La cultura se encarga no solo de hacernos diferentes, sino mutuamente dependientes: el proveedor económico y la cuidadora de la vida.

Una radiografía de la violencia contra las mujeres

La expresión más cruel de la violencia contra las mujeres es el feminicidio. En nuestro país han sido asesinadas 17 mil 776 mujeres desde 2018, 10 cada día. Según datos de INEGI el 70% de las mexicanas ha experimentado al menos un tipo de violencia en algún punto de su vida. En Zacatecas la tasa des de 59.3 por ciento.

Los datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, dicen que de enero a octubre de 2022, 2 mil 831 mujeres en México tuvieron una muerta violenta, más de 50 mil sufrieron violencia física, casi 2 mil fueron violadas, aproximadamente 500 fueron víctimas de trata y 259 mil realizaron llamadas al servicio de emergencia por ser violentadas. Lo más alarmantes es que la tasa de impunidad en estos delitos es casi total, del 95% por ciento.

Según la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021 de INEGI, una de cada dos mexicanas mayores de 15 años o más, ha sufrido violencia psicológica y el mismo número ha sufrido algún ataque sexual, es decir, 48 millones de mujeres. Los principales entornos de las violencias son el ámbito comunitario y de pareja con 45.6 y 40 por ciento, respectivamente.

Lo escabroso es que la mayoría no se lo contó a nadie, en los casos de pareja el silencio es casi del total de las víctimas. El 90 por ciento de las mujeres que sufrieron violencia no presentó denuncia. Las razones van desde considerar de poca gravedad el tema, vergüenza y, por miedo a las consecuencias y represalias.

Referencias:

Resurrección-Rodríguez, E., & Córdoba-Iñesta, A. I. (2020). Amor Romántico y violencia de género. Trabajo Social Hoy, 89, 65-82.https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7430259