Sobre la Pluma: Alejandro Bonet Ordóñez es coordinador de El camino de México, plataforma política de Marcelo Ebrard en Zacatecas
El gobierno federal ha confirmado un aumento del 12.7% al salario mínimo general para 2026, elevándolo a 315 pesos diarios, y en la frontera norte a 440 pesos.
Ante esto, surge el debate eterno: ¿subir los salarios mínimos genera prosperidad o caos? Los datos históricos y análisis económicos sugieren lo segundo, aunque no sin desafíos para las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES).
Analicemos con números y fuentes confiables. En los últimos seis años, el salario mínimo ha pasado de 88 pesos en 2018 a 279 en 2025, un incremento acumulado del 217%. ¿Colapsó la economía? No.
La inflación anual promedio se mantuvo en 4.4%, la más baja desde los años noventa, según el Banco de México (Banxico). La tasa de desocupación se ubica en 2.7%, cerca de mínimos históricos, y la pobreza laboral cayó del 42% al 35%, lo que equivale a unos 7 millones de personas saliendo de la extrema necesidad, de acuerdo con el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval).
Cada peso adicional en el bolsillo de los trabajadores genera un multiplicador de 1.6 en el PIB, estima Banxico. Esto ocurre porque el consumo básico –comida, transporte, ropa– se activa: un guardia de seguridad que antes cubría solo lo esencial ahora compra más, impulsando ventas en comercios locales y generando empleo indirecto.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) calcula que por cada 10% de alza, se crean hasta 200 mil puestos formales al año, ya que los trabajadores migran del sector informal (sin prestaciones) a empresas estructuradas con seguridad social y aguinaldo. Las inversiones no huyen; al contrario.
Ford invirtió 20 mil millones de pesos en Puebla en 2024, y Tesla avanza en su gigafábrica en Nuevo León, atraída por mano de obra calificada y salarios competitivos. En la Zona Libre de la Frontera Norte, donde el salario ya es casi el doble (419 pesos en 2025), las maquiladoras de baterías para vehículos eléctricos proliferan, según reportes de la Secretaría de Economía.
El nearshoring –relocalización de cadenas de suministro– posiciona a México como imán: salarios dignos, proximidad a Estados Unidos y tratados comerciales sólidos superan los fletes caros de Asia. Sin embargo, no todo es color de rosa. Las MIPYMES, que representan el 95% de las unidades económicas y generan el 72% del empleo, enfrentan riesgos reales.
La Cámara Nacional de Comercio, Servicios y Turismo (CANACO) advierte que un aumento del 10-15% en costos laborales podría golpear a estas empresas, especialmente las familiares registradas en el IMSS (75% del total), incrementando presiones sin subsidios adecuados (Tiempo, 3 de diciembre de 2025). La Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco Servytur) alerta que tres de cada cuatro MIPYMES podrían quebrar si se suma la reducción gradual de la jornada laboral a 40 horas, sin apoyos fiscales o créditos blandos (Milenio, 2 de diciembre de 2025). Organizaciones como Mujeres Empoderadas A.C. piden un enfoque gradual con incentivos, argumentando que un alza abrupta frena la competitividad en sectores como el comercio minorista (NotiSistema, 2 de diciembre de 2025; El Universal, 2 de diciembre de 2025). Estos riesgos son válidos, pero mitigables.
El modelo mexicano ha sido gradual: incrementos zonificados (frontera al 20%) y atados a la productividad evitan shocks. El gobierno podría expandir subsidios –como los ya existentes en el programa de apoyo a MIPYMES– o diferenciar alzas por sector, como sugiere el IMCO. Históricamente, la competencia frena abusos: si un Oxxo sube precios, un 7-Eleven los mantiene y gana mercado. En resumen, este aumento no es un salto al vacío, sino un empujón controlado hacia la equidad. El país no se cae; se endereza, con 7 millones menos en pobreza, 200 mil empleos nuevos y una inflación domada.
Claro, las MIPYMES necesitan red de seguridad –subsidios y gradualidad– para no quedarse atrás. Cuando la base social respira, toda la economía sube. Es hora de equilibrar: más salarios dignos, con herramientas para que nadie se quede en el piso. Porque los números no mienten: México crece cuando todos crecemos.
***Fuentes: Banxico (Informe Trimestral, 2025); Coneval (Medición de Pobreza Laboral, 2025); IMCO (Análisis de Mercado Laboral, 2024); CANACO (Pronunciamiento, 3 dic. 2025); Concanaco Servytur (Alerta sobre Reforma Laboral, 2 dic. 2025); El Universal y Milenio (reportajes, 2 dic. 2025).