Sobre la pluma: Norma Galarza Flores es economista por la UAZ y columnista de La Cueva del Lobo desde 2014
«La serpiente que no puede mudar su piel, muere».
Friedrich Nietzsche
➡️Democracia al dedazo
➡️Bonet Ordóñez, la novedad
➡️El monrealismo y la capital: el poder como patrimonio
De salida
➡️Renata Ávila dio en el clavo
Democracia al dedazo
En las mesas de negociación de la cúpula de los partidos políticos y del gobierno, una arista es clara: los espacios públicos que se disputan en elecciones se acuerdan ahí. En esa dinámica, Morena no es la excepción. En términos crudos, la democracia no es más que la imposición de las élites, endulzada con un proceso electoral para simular que el pueblo eligió. Pero es lo que hay. Al respecto, no solo la unción del próximo —o próxima— candidato a la gubernatura se definirá en esos lares, también los espacios en la Cámara Alta y las tres alcaldías más importantes de la entidad. Si bien Rodrigo Represor (RR) ya trae la bendición de “La secta” que controla al partido guinda a nivel local, el escenario puede cambiar. De inicio, si se define que vaya candidata por la capital, el mismo grupo político ya fichó a Ruth Calderón Babún, quien hoy es diputada local. Pero como nada está dicho y hay cuentas por pagar con liderazgos que operaron para la 4T en Zacatecas en las elecciones de 2021 y 2024, los mencionados no son los únicos que trabajan a ras de tierra. Hay otros perfiles de interés. Alejandro Bonet Ordóñez, de todas las confianzas de Marcelo Ebrard, es uno de ellos.
Bonet Ordóñez, la novedad
Después de la última elección, el partido que dirige María Luisa Alcalde estableció nuevas reglas de posicionamiento para aspirantes a alguna candidatura. Toda una cruzada de afiliación en el país, que abre posibilidades a la hora de negociar espacios, a liderazgos que hacen trabajo de a pie. Por esa rendija pueden colarse perfiles novedosos, alejados de la kakistocracia que promueve el grupo familiar que controla el poder y al partido dominante en Zacatecas. Bonet Ordóñez es un exfutbolista arraigado en la capital desde hace 15 años, hombre de familia y de todas las confianzas del secretario de Economía del gobierno de México, Marcelo Ebrard. Operó para él en la entidad durante el circo —cuyo resultado estaba cantado, hay que decirlo— de las “corcholatas” presidenciales. ¿Qué le aportaría al partido? Al menos 10 mil afiliados, que parecen pocos, pero son importantes en una demarcación donde el último triunfo —el de Miguel Varela— se definió por menos de 3 mil votos. También ofrecería al partido —o a la coalición, en su caso— la novedad de postular a un político sin antecedentes de corrupción y con una trayectoria limpia, no ligada al cacicazgo imperante.
El monrealismo y la capital: poder como patrimonio
Veremos qué pasa. Por lo pronto, la competencia está cerrada porque la monopolizan los mismos: los convencidos de que, sin importar la trayectoria y el desempeño en el cargo, el poder es una suerte de patrimonio. Ya no es un secreto la instrucción de cargar los dados a favor de Rodrigo Reyes Mugüerza; viene no solo de Ricardo Monreal. Es un pacto entre los hermanos y la cuñada Verónica Díaz. Son ellos los interesados en que el monrealismo recupere la capital a través del muchacho que se formó bajo el ala del fundador del clan político más poderoso de la entidad. No es casualidad que ya se pueda ver bañando ancianas y besando perros —es un decir— por las calles de la capital, al encargado de la política interna del estado. Es evidente que la cargada institucional ya opera para pavimentarle el camino a quien incluso se llegó a mencionar como aspirante al Ejecutivo, porque la caballada está tan famélica que ya no podemos aspirar a políticos de calidad. Triste, pero así estan las cosas.
De salida
Renata Ávila dio en el clavo
En nuestra entidad, desde 2022, la delincuencia comenzó con una nueva táctica de presión: bloquear las carreteras. Han sido decenas de ciudadanos a los que, en medio del camino, se les arrebata su propiedad para luego prenderle fuego y así bloquear el tránsito. Ante ese contexto, hasta ahora, nadie del poder le había dado el peso que merece el hecho de que cualquiera pueda ser despojado y perder su vehículo a causa de una debilidad crónica del Estado frente a los criminales organizados. Ayer, durante su intervención en Asuntos Generales en la LXV Legislatura, la petista Renata Ávila Valadéz visibilizó el drama que han sufrido varias familias zacatecanas que estuvieron en el lugar y momento equivocados. No solo eso: propuso la creación de un mecanismo de reparación patrimonial para las —cada vez más— víctimas colaterales de la violencia. No hay que olvidar que, como puntualizó la legisladora, es responsabilidad del Estado brindar seguridad, proteger los derechos humanos y responder a la ciudadanía cuando sufre daños en escenarios catastróficos. Es necesario ¿No cree?