Saúl Monreal y su aspiración a la gubernatura: muy lejos del Monrealazo del 98

Sobre la pluma: Norma Galarza Flores es economista por la UAZ y columnista de La Cueva del Lobo desde 2014.

«Tratar de predecir el futuro es como intentar conducir por un camino rural por la noche sin luces, mientras miras por la ventana trasera».

Peter F. Drucker

 

➡️Asamblea con huestes

➡️El apellido: de boom a lastre

➡️Una táctica predecible 

De salida

➡️Desesperación 

 


Asamblea con huestes.- Seguramente Saúl Monreal tiene la certeza de que el escenario político que se plantea ante su aspiración a la gubernatura, es completamente opuesto al que tuvo Ricardo en 1998. Ayer, “El cachorro” reunió a sus huestes en el hotel Chulavista en Asamblea Estatal de Evaluación de Estructura. Frente a cerca de 2 mil almas-según conteos de su equipo- que coreaban: gobernador, gobernador, recicló la frase de su hermano: Yo voy a ir hasta donde ustedes quieran que vaya, yo no me rajo. Sabe que su pretensión política, es cuesta arriba. Aún con el carisma, su forma de conectar con la gente y el entusiasmo de quienes llegaron al cónclave, a su apellido le toca hoy cargar el repudio que en 1998 tuvo el PRI. Los papeles se invirtieron, y con razón. Zacatecas pasó del grito de: Romo y Olvera, la misma chingadera, con el que se apoyaba al hoy diputado federal durante la ruptura con el tricolor, al: Ni un Monreal más. En este momento, y pese a que el legislador reconozca que su apellido le ha abierto muchas puertas -aunque también le ha cerrado otras, como dijo-, es su lastre. Además, repetir la táctica de la rebeldía de aquel Ricardo joven y no maleado por poder, a estas alturas es anacrónico.

El apellido: de boom a laste.-  El votante promedio está enojado con lo que han traído estos casi 5 años de regreso del Monrealismo. Tampoco está contento con lo que ha significado el cacicazgo familiar en Zacatecas durante casi 3 décadas. Ciertamente, el principal protagonista y blanco de ese rechazo, es el segundo Monreal en llegar al Ejecutivo. Tampoco es casualidad, David ha llevado al gobierno con un singular y desastroso estilo. De su pésimo desempeño hablan todas las encuestas en la materia que se han publicado desde el primer año de mandato. Por supuesto que no soy de la idea de que toda una estirpe debe cargar los pecados ajenos. Cada quien que afronte sus consecuencias. Pero así es la política. Lo que se nota hasta aquí, es que “Saulongo” no se avienta como niño héroe por la bandera, de manera gratuita. Tiene un plan diseñado que incluye el victimismo y un bien trazado plan de rebeldía. Hasta ahorita le ha medido el agua a los camotes, pero no se cierra. Si en Morena no logra la candidatura, la buscará por otro partido.

Una táctica predecible.- Ayer reiteró, al referirse al anti nepotismo, que ningún estatuto puede estar por encima de la voluntad popular y tal parece que él tiene plena confianza en que le favorecerá esa voluntad. No obstante, si una medida aplaudió la población fue la de frenar -aunque legalmente hasta 2030- el patrimonialismo de los puestos públicos. Aquí habría que preguntar ¿De verdad escucha al pueblo con su empecinamiento de llegar al Ejecutivo? o ¿Se atiene a las negociaciones cupulares que le abren puertas en otros partidos si no se puede en el partido guindo? Lo más seguro es que sea la segunda opción. De acuerdo a fuentes, su nombre figura en posibles acuerdos entre su hermano, el hábil operador político y Alberto Anaya, el señor feudal del PT. No es para nada una ocurrencia inocente, su intento de tomar como propia la hazaña de vencer al PRI hegemónico de los 90s, que logró el fundador del clan político de Fresnillo. Ahora -y paradójicamente-, la tirada es ponerse un traje de Quijote y derrotar  los molinos de viento que se inventa, porque al final, en Zacatecas, el partido que supuestamente lo frena -hoy todavía- lo controla su familia. Pero, bueno, es libre de hacer su lucha y protagonizar histriónicas cruzadas en aras de lograr su objetivo, el resultado no dependerá de él sino de esa decisión popular que dice defender.  Así las cosas.

De salida

Desesperación. –  Por cierto, la otra integrante de la familia oriunda de una comunidad de Fresnillo, Verónica Díaz, no esconde su desesperación. Sin una pizca de pudor y con absoluta soberbia funcionarios de la Delegación de Programas que encabeza Adilene Rosales, exigen la credencial de ciudadanos de comunidades de Villanueva y Tabasco, no solo para forzarlos a afiliarse a Morena, sino también para exigirles su apoyo a Verónica Díaz. Víctimas relatan que en días pasados funcionarios han llegado a sus domicilios con ese fin, y que si se niegan, los amenazan con quitarles los programas sociales. Así la desesperación de “La secta”. Empero, de acuerdo a fuentes nacionales, no solo las encuestas le dan la espalda porque ni con helio la inflan. Tal parece que la bajan de la posibilidad de la candidatura por decisión cupular. ¿Será? Ya veremos…Hasta el miércoles.

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