
«La democracia necesita una virtud: La confianza. Sin su construcción, no puede haber una auténtica democracia».
Victoria Camps (filósofa y ex senadora española)
➡️El costo de la pluralidad partidista
➡️El control de las élites
➡️La paradoja
De salida
➡️La verdad incómoda del caso Concordia, Sinaloa
El costo de la pluralidad partidista.- Este año, los ocho partidos políticos activos en Zacatecas gastarán 101 millones 126 mil 416.16 pesos en prerrogativas, según el anexo 23 del Paquete Económico 2026. Reciben, de acuerdo al esquema de ministración, el 50 por ciento del recurso en enero y el resto en los 11 meses subsecuentes. Morena, el instituto político que dirige Rubén Flores, es el que más dinero recibirá para sus actividades ordinarias: 26 millones 877 mil 230.98 pesos. Le sigue el PRI de Carlos Peña, que tendrá en sus arcas 18 millones 097 mil 320.33 pesos. Luego el PAN de Aldo Peláez al que se le asignó la nada despreciable cantidad de 12 millones 175 mil 077.34 pesos. El cuarto sitio en asignación presupuestal, se lo lleva el PT. El partido de la estrella amarilla, gastará este ejercicio fiscal, 11 millones 116 mil 463.77 pesos. Dejando claro que no hay quinto malo, a Movimiento Ciudadano se le asignaron 9 millones 308 mil 872.59 pesos. El Partido Verde Ecologista (PVEM ) ejercerá una nada despreciable tajada del pastel presupuestal de 8 millones 794 mil 247.34 pesos. Los partidos locales también llevan su parte. De ahí que al Partido de Revolución Democrática Zacatecas ( lo que queda del PRD), se le destinaran 7 millones 447 mil 998.90 pesos. Por último, a Nueva Alianza Zacatecas, se le etiquetó la nada austera suma de 7 millones 309 mil 203.91 pesos. ¿Sirve de algo ese dispendio de recurso público? ¿Realmente tenemos democracia o solo clubes de Toby en los que las mismas familias acaparan, por esa vía, el dinero público? Usted juzgue.

El control de las élites.- La pluralidad partidista, es más aparente que real, ya que los partidos políticos responden a agendas personales de una élite que los ve como cotos de supervivencia en la ubre presupuestal. Basta con meter la nariz a cada uno de ellos para constatarlo. A Morena -por empezar con el organismo político que más recurso recibe- lo controla -aún- la secta de David Monreal y Verónica Díaz. Al PRI, el Alonsismo desde 2010. Al PAN, Miguel Varela y Noemí Luna, la heredera de Chavelo Trejo. A ella se le reconoce porque ha tenido la inteligencia y la persistencia para ascender en el blanquiazul a nivel nacional, lo que la sostiene a nivel estatal, pero esa es historia aparte. El PT, es el feudo desde hace años de Alfredo Femat y Geovanna Bañuelos. Por otro lado, pero en el mismo sentido, el Monrealismo legó a los Álvarez Máynez el partido de Movimiento Ciudadano. El Verde Ecologista, pertenece a Carlos Puente, quien, sin lugar a dudas, es un político de oficio. El control de los dos partidos con registro solo en el terruño -Nueva Alianza Zacatecas y el Partido de la Revolución Democrática Zacatecas- es un tanto incierto. Sin embargo, la dinámica es similar a la del resto.
La paradoja.- Usted, estimado lector, lectora, se preguntará que a dónde voy con todo esto. Muy simple. A exhibir que nuestra cara democracia, está muy lejos de serlo, porque al final, la tendencia de control que tienen las cúpulas sobre los institutos políticos locales, se replica en otros estados y a nivel nacional. Entonces, si algo urge, es una reforma de ley en materia político electoral, que impida que los partidos se reproduzcan como conejos y con inusitada facilidad. Al final de cuentas, sin excepción, terminan siendo nidos de intereses personalísimos. Basta observar solo a uno de ellos. Como el poder público concentrado en unas cuantas manos, ya le halló, hay en la agenda nacional, la creación de otros tres nuevos partidos. Lo más seguro, es que solo terminen como los actuales: albergando a los políticos de siempre que por conveniencia, mudan de camiseta. La facilidad con la que se puede crear un partido es absurda. Para un partido con registro nacional, basta con tener un mínimo de 256 mil personas afiliadas. Es decir, de acuerdo a dlineamientos del INE, con apenas el 0.26 por ciento del Padrón Electoral. Una ofensa frente a los requisitos necesarios en Zacatecas -por ejemplo- para revocar el mandato en la gubernatura, donde de entrada, se necesita el 10 por ciento de la lista nominal. Más de 125 mil firmas. La paradoja en todo esto, es que más partidos no significan más democracia, significan una táctica de los poderosos para acomodarse y no perder la dependencia del erario. Así las cosas.
De salida
La verdad incómoda del caso Concordia, Sinaloa.-


