La inseguridad: El optimismo oficial y el pesimismo social

De Salida

Caty Monreal quiere ser Senadora

Amalia García reivindicada en el tiempo

Si bien la violencia y la inseguridad se enquistaron en Zacatecas desde hace al menos 11 años, de septiembre a la fecha han acentuado su impacto. Un espacio de poco más de 100 metros que separan la calle Joyeros de la calle Plata sobre la avenida México, en las colonias Tres Cruces y Fovissste, da cuenta de que la zona conurbada mutó a megapanteón. Sobre la misma banqueta se observa, a lo largo del recorrido, tres ofrendas dedicadas al mismo número de personas muertas en el año reciente en ataques armados.

Los tres asesinatos fueron perpetrados frente a testigos civiles entre los que se encontraban infantes, mujeres y personas que transitaban en esos espacios de la vía pública. Uno ocurrió después del mediodía hace varios meses. Los otros dos, hace días, antes de la 9 de la noche, en una zona muy transitada, lo que delata la impunidad que domina en esos casos. Dicha impunidad resulta muy permisiva a los miembros de las bandas del crimen organizado que pelean el territorio. Confían en que no habrá de modo certero consecuencias de sus actos, que no se ocultan para cometerlos.

Zacatecas es hoy una jungla en la que domina la ley del más fuerte. Mientras tanto, desde el poder Ejecutivo se formulan discursos que buscan simples baños en salud. El estado omite su función de brindar seguridad; frente a ello, se escuda únicamente en la destrucción del tejido social. Se pronuncian discursos que buscan que la sociedad cargue sola con la responsabilidad del contexto de caos actual. Sin embargo, no se implementan estrategias o programas que contribuyan a cohesionar una sociedad lastimada y dividida. Peor aún, el Estado, que debería fungir como el árbitro legal y mediar entre los conflictos ciudadanos, atestigua mudo el imperio de la violencia.

Decía el filósofo Thomas Hobbes que la Ley es un orden, y en ella está la razón suficiente para obedecerle. Y esa razón, continuaba el pensador, es que donde no hay ley no hay justicia.

 Incapaz de brindar la más elemental justicia, el Gobierno se aferra a maquillar la realidad con cifras alegres: sendos golpes al crimen organizado que se presumen en boletines en los que se habla de detenciones multitudinarias. Y entre tanto, la zozobra. Y es que… sentirse seguro en nuestra entidad es hoy un privilegio. En unas horas, el secretario Adolfo Marín dará su tradicional informe de los lunes y hablará de los resultados del Plan Zacatecas II. Tal vez insista en que se exagera sobre la violencia o recalque que los criminales matan a pleno día y con testigos, para mandar mensajes a la población y que esos mensajes son resultado de golpes que les han propinado las autoridades. Una versión kafkiana de la violencia, que Marín Marín se empeña en mantener.

Según él, ensangrientan la entidad porque vamos bien. Qué paradoja. Su retórica tal vez se sostiene en que él no tiene nada que temer, ya que trae a la fuerza pública ocupada en su protección –así fue captado en Sam’s, como ilustra la foto de portada del presente texto–. Elementos de la Guardia Nacional lo circulan con sus cuerpos cada vez que sale de su fortaleza; entretanto, los ciudadanos no gozan de esas concesiones del poder.

De Salida

Caty Monreal quiere ser Senadora.- La suerte está echada. Catalina Monreal construye estructura desde la asociación Rosa Mexicano para, llegado el momento, competir arropada por Fuerza por México por un escaño en el Senado de la República. El sábado logró reunir alrededor de 900 mujeres en el salón Emperador del Hotel Don Miguel, en el Segundo Foro Regional en Zacatecas de Rosa Mexicano. Pero la lógica indica que construye estructuras de apoyo, aunque centre hoy sus discursos en el empoderamiento femenino. Además, no oculta sus aspiraciones, habla de ellas abiertamente. Sin titubeos al ser interrogada sobre sus aspiraciones políticas, fue enfática al afirmar que no busca una diputación federal, idea con la que coqueteó la elección pasada: en 2024 quiere ser candidata a senadora. ¿La dejará el monopolio de Morena?

Amalia García reivindicada en el tiempo.- Después de 12 años de haber dejado el poder y tres administraciones fallidas –dos concluidas y una con 14 meses de ejercicio–, Amalia García conserva un lugar privilegiado en la historia reciente de Zacatecas. Mientras los dos gobernadores que la sucedieron en el Ejecutivo han optado por el ostracismo, ella pasea en las calles del centro histórico donde, de cuando en cuando, la detienen ciudadanos para saludarla y otros, tomarse la foto.

El tiempo la reivindicó luego de la campaña sucia que orquestó el gobierno de Alonso Reyes, quien pretendió cargarle su incapacidad y corrupción en el sexenio 2010-2016. Todo cayó por su propio peso. Hoy su sexenio se recuerda por el lugar preponderante que su gestión le dio al estado en rubros como la cultura, la infraestructura social, los programas a favor de las mujeres y los grupos más vulnerables, entre otros. García Medina continúa en la escena política, ahora como diputada federal bajo la bandera de Movimiento Ciudadano. El tiempo no ha cambiado sus convicciones: la socialdemocracia es su bandera y continúa siendo una voz lúcida que pugna por un país más equitativo. Tiene sus detractores, pero su trayectoria avala que es una mujer congruente y comprometida con su entorno. ¿O usted qué opina?