
«El mal en nombre del bien sigue siendo el mal. Y cuando bailas con el diablo rara vez puedes escoger la melodía”.
Sherrilyn Kenyon, escritora estadounidense.
➡️»Jinetear» 370 millones de pesos del FONE
➡️Desmantelar al Issstezac
➡️Minar el poder del líder síndical incómodo
De salida
➡️Jorge Humberto Miranda, el furioso «Socio X» en COBAEZ
«Jinetear» 370 millones de pesos del FONE
El Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa y Gasto Operativo (FONE), sostiene todos los sueldos del personal docente y administrativo de la educación básica y normal. En términos prácticos, la federación ya paga, a través de dicho fondo, al magisterio zacatecano.
Entonces, cualquiera podría preguntarse ¿Para qué demonios la administración de David Monreal se aferra a federalizar a maestras y maestros de la sección 58 del SNTE? Los objetivos son nítidos: primero, ahorrarse 370 millones de pesos del fondo (proclives al jineteo). Segundo, continuar la cruzada para disolver al Issstezac y tercero, quitarle poder al sindicato que encabeza Marcelino Rodarte Hernández.
En principio, si se logra que casi mil de los más de 6 mil 500 activos y jubilados de la sección 58, ya no dependan del recurso que llega del FONE a Zacatecas, el gobierno podrá usar el excedente de manera discrecional. Pasar la responsabilidad estatal a la federación (que pagará directo quitando carga al FONE), mata tres pájaros de un tiro.
Desmantelar al Issstezac
Al trasladar la carga salarial a la federación de las 983 plazas ya autorizadas, sin reducir los ingresos del fondo, se acentúa el desmantelamiento del Issstezac. Se le quita —como se reconoce en el anexo 21 del Paquete Económico 2026— un ingreso de 7 millones de pesos mensuales en cuotas. No es casualidad: el Ejecutivo ha tenido la intención de disolverlo desde hace años.
Ese propósito, que Ignacio Sánchez utilizó de manera cínica para amedrentar a los trabajadores durante la reforma de 2024, reduce una parte de los pasivos. Conviene recordar que el organismo encargado de administrar las pensiones de Zacatecas acumula un déficit superior a los 36 mil millones de pesos.
La disolución del sistema estatal es una apuesta de “ganar-ganar” para la élite transexenal, responsable del problema actual del organismo. Trasladar a los agremiados a sistemas federales de pensión como el IMSS o el ISSSTE ofrece el pretexto perfecto para descapitalizar al instituto.
Convertirlo en chatarra abre la puerta a la apropiación de inmuebles —hoteles, centros de esparcimiento— que, en lugar de fortalecer su función empresarial pública, han sido dinamitados poco a poco. “No son negocio”, insisten quienes han visto reiteradamente esos activos como cajas chicas.
Minar el poder del líder sindical incómodo
El tercer objetivo palpable de la federalización de la nómina es restarle fuerza a la sección 58, la más combativa frente al gobierno estatal. Ya entendieron que a Marcelino Rodarte Hernández no lo doblegan con prebendas personales, como sí han logrado con otros líderes sindicales. A nivel nacional, por cierto, al ex priista Alfonso Cepeda Salas, actual líder del SNTE nacional, la 4T lo hizo Senador. Pero esa es otra historia, el sindicalista de Zacatecas es distinto. No es un secreto que este personaje representa una incómoda piedra en el zapato de la administración que, dicen, encabeza David Monreal.
Y no es algo reciente. Desde el inicio del sexenio, Rodarte Hernández se convirtió en uno de los liderazgos más visibles contra la Ley del ISSSTEZAC de 2021 —que finalmente se concretó en 2024—, aquella que Alejandro Tello pretendía heredar como “regalo” a su sucesor en la gubernatura. Fue protagonista de la primera gran manifestación de agremiados del instituto de seguridad en 2021, ya en tiempos de este régimen.
Su liderazgo ha sido constante frente a los atropellos del poder. No es casualidad que resulte incómodo para quien se asume como macho alfa lomo plateado pelo en pecho de la “Nueva gobernanza”, pero que no pasa de ser un tiranuelo de pacotilla.
De salida
Jorge Humberto Miranda, el furioso «Socio X» en COBAEZ
Tanto molestó a Jorge Humberto Miranda Herrera que ésta, su furiosa tecleadora, exhibiera sus enjuagues entre los que se cuentan sus contratos en el COBAEZ -donde cobra como director administrativo-; que hasta se puso violento.
En su búsqueda de quien se la pague, culpó a Francisco Javier González Ávila -su némesis en el Colegio de Bachilleres porque quiere su puesto en la dirección general-, de pagarme para escribir la columna en la que se le devela como el “Socio X”(comparto enlace al final del párrafo) de un grupo de contratistas favoritos del régimen. Ter nu ri ta. No cabe duda que, como dice el adagio popular, el león cree que todos son de su condición.
Pues resulta que vuelto un energúmeno, retó a golpes al funcionario. Ambos se enfrascaron en un vergonzoso intercambio de dimes y diretes en público, sin pudor ni decencia, ante la mirada atónita de los testigos. Todo por la filtración de una verdad incuestionable: que el júnior del secretario de Economía padece la tara de la ambición irracional y desmedida. Qué triste su caso.
En fin, es lo que hay. Hasta el miércoles.

