Frijol zacatecano: cosecha récord y el camino hacia una comercialización digna

Sobre la pluma: Alejandro Bonet Ordóñez es coordinador de El camino de México, plataforma política de Marcelo Ebrard en Zacatecas

 

 

En Zacatecas, estos días, las principales vialidades de la capital han sido escenario de una expresión legítima del campo: la de productores que, con su esfuerzo y el respaldo de un buen temporal, lograron una cosecha histórica de frijol en el ciclo primavera-verano 2025.

De acuerdo con reportes de la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y de la Secretaría del Campo estatal, la producción alcanzó entre 350 y 400 mil toneladas. Se trata de una cifra récord que no se observaba desde finales de los años noventa y que representa un incremento de hasta 70 % respecto al ciclo anterior, cuando se registraron 230 mil toneladas.

Con ello, Zacatecas se consolida como el principal productor nacional de este grano esencial, contribuyendo de manera decisiva a la autosuficiencia alimentaria del país, cuya producción total supera el millón de toneladas.

El precio de garantía de 27 pesos por kilo —equivalente a 27 mil pesos por tonelada— es un instrumento clave para proteger el ingreso de los productores y reducir la dependencia de intermediarios. En ese sentido, el programa de acopio operado por Alimentación para el Bienestar ha registrado avances relevantes: de una meta inicial de 80 mil toneladas se pasó a 96 mil, con más de 87 mil 900 ya acopiadas a mediados de marzo de 2026.

Esto representa una derrama económica cercana a los 2 mil 600 millones de pesos y un avance importante frente al ciclo anterior.

Sin embargo, la magnitud de la cosecha también ha puesto en evidencia un desafío estructural: la capacidad de acopio sigue siendo insuficiente. Una parte significativa del grano permanece sin colocarse, lo que genera presión sobre los precios y afecta la liquidez de los productores, justo cuando deben prepararse para el siguiente ciclo agrícola.

Frente a este panorama, las demandas del campo son claras y, más que confrontación, representan una oportunidad para mejorar el sistema:

 • Entrega suficiente de costales para facilitar el almacenamiento y traslado.

 • Centros de acopio eficientes, con reglas claras y acceso para pequeños productores.

 • Mesas de diálogo permanentes, con acuerdos formales que brinden certidumbre.

 • Mayor participación de compradores directos que ayuden a estabilizar el mercado.

Los avances recientes demuestran que el diálogo sí funciona. El siguiente paso es profundizar esa coordinación.

Se requiere planeación anticipada para ampliar la capacidad de acopio, mayor transparencia en la operación de los programas, alianzas reales con el sector privado y acceso efectivo a financiamiento, seguros y asistencia técnica.

Zacatecas no solo produce frijol: alimenta al país. Esta cosecha récord confirma su potencial. El reto ahora es convertir ese éxito productivo en bienestar compartido.

Sigamos avanzando: más acopio, más transparencia y más colaboración. Porque el frijol zacatecano no solo nutre mesas; también construye futuro.

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