Ebrard acelera rumbo al T-MEC: acero prioritario, poder de negociación y una gran oportunidad para la minería zacatecana

Sobre la pluma: Alejandro Bonet Ordóñez es coordinador de El camino de México, plataforma política de Marcelo Ebrard en Zacatecas


En Zacatecas, donde la minería sigue siendo el motor principal de la economía estatal —con liderazgo nacional indiscutible en plata, oro, plomo y zinc—, las decisiones que se toman en las altas esferas comerciales tienen un impacto directo en minas, empleos y comunidades enteras. Esta semana, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, ha desplegado una agenda intensa y estratégica para preparar la primera ronda bilateral con Estados Unidos el 16 de marzo en Washington, en el camino hacia la revisión del T-MEC en julio de 2026.

El viernes pasado, Ebrard se reunió con el presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), José Medina Mora, para alinear posiciones y fortalecer la colaboración público-privada. “Comunicación constante” fue la clave que destacaron ambos, y es que el sector privado respalda plenamente la estrategia mexicana. En la 78ª Asamblea General de CANACERO, el 12 de marzo, Ebrard dejó en claro que el acero será el punto número uno en la agenda: “La presidenta Claudia Sheinbaum ha defendido la postura del acero mexicano en ocho ocasiones distintas durante sus comunicaciones directas con Donald Trump”. Esto es fundamental para cadenas productivas que incluyen minerales zacatecanos como el zinc y el plomo, usados en la industria del acero y la construcción.

Días antes, el 11 de marzo, en Puebla con los textileros, Ebrard enfatizó con claridad: “Somos un país poderoso, prudente, pero tenemos poder de negociación. México es el principal país exportador de Estados Unidos y es el que paga un arancel más bajo de todos los demás”. Repitió el mensaje como un recordatorio sólido de las ventajas competitivas de México. Tras las consultas públicas más amplias realizadas (30 sectores en los 32 estados, con 78.5% de respaldo a la continuidad del T-MEC, aunque con ajustes), el secretario ha construido un consenso fuerte y amplio. Lanzó también la convocatoria, el 12 de marzo, para una misión comercial a Canadá (del 7 al 9 de mayo), tras la ronda con Estados Unidos, para impulsar negocios B2B y mantener el eje trilateral vivo y dinámico.

La primera ronda del 16 de marzo se centra en tres pilares estratégicos: reglas de origen más robustas para generar mayor valor en Norteamérica, fortalecimiento de la producción regional y seguridad en las cadenas de suministro —reduciendo la dependencia de regiones externas como Asia—. Ebrard y su equipo, junto con el subsecretario Luis Rosendo Gutiérrez, llegan con una posición bien preparada: México exporta más a Estados Unidos que cualquier otro país, con aranceles bajos y una integración industrial profunda. Esto abre puertas importantes para sectores clave, y en particular para la minería de minerales críticos como la plata (esencial en electrónica y energías renovables), el zinc (baterías y galvanizado) y el oro.

Zacatecas, pese a las variaciones en producción de 2025 (con caídas puntuales en diciembre por factores operativos y de mercado), se mantiene como líder nacional indiscutible: primer lugar en plata (alrededor de 194 mil kg en diciembre de 2025), oro (3,326 kg), plomo (14 mil toneladas) y zinc (40 mil toneladas). Estos metales son estratégicos para la electromovilidad, las energías limpias y la tecnología que Norteamérica necesita con urgencia. Un T-MEC fortalecido podría traducirse en un nearshoring más intenso: inversión en plantas de procesamiento, refinación y manufactura ligada a la minería, atrayendo IED que genere empleos formales, regalías y desarrollo local sostenido.

Ebrard ha sido enfático en que México llega con “poder de negociación”, respaldado por datos concretos y un consenso amplio. El respaldo del CCE, CANACERO y otros gremios muestra que la estrategia es inclusiva, realista y bien articulada. Para Zacatecas, esto representa una ventana de oportunidad clara: si las negociaciones avanzan bien —protegiendo el acero y los minerales críticos—, podría acelerarse la llegada de proyectos que impulsen la cadena de valor minera, desde la exploración hasta productos terminados de alto valor agregado.

Marcelo Ebrard negocia con solidez en mesas clave mientras Zacatecas produce minerales esenciales para el continente. Si la ronda del 16 y las siguientes generan acuerdos equilibrados y productivos, el nearshoring podría finalmente aterrizar con fuerza en la entidad: más inversión, tecnología moderna y estabilidad para el sector minero. Ojalá estos esfuerzos traigan resultados que se traduzcan en toneladas adicionales procesadas aquí, nóminas más robustas y un impulso real para la economía zacatecana. Vamos bien y, con esta preparación estratégica, podemos ir aún mejor.

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