➡️El Presidente Municipal Ramiro Hinojoza afirmó que aunque hay suficiente agua en
➡️Sombrerete ni la mitad de los usuarios la pagan
-Mencionó que consecuencia de la falta de pago no se pueden reparar las fugas por las que se pierde al menos un 30% del vital líquido
De un total de ocho mil 700 tomas de agua que hay en Sombrerete, solamente dos mil 800 usuarios van al corriente, lamentó el Presidente Municipal, Ramiro Hinojoza Agua, quien consideró que en este municipio hay «huachicol» del agua.
En ese sentido el alcalde expuso que a pesar de que los costos del agua potable en Sombrerete no son altos, no existe la cultura del cumplimiento del pago correspondiente, y lamentó que incluso los propietarios de negocios se niegan a pagar este servicio.
Por ello, consideró que la problemática por la falta de abastecimiento de agua en algunas zonas no tiene que ver con la falta del vital líquido, sino con el robo de la misma, así como con las grandes fugas, ya que se desperdicia al menos un 30% del vital líquido por las redes obsoletas.
«Nos falta tanta sensibilidad y cumplir con los pagos.
La primera red de agua potable se inauguró en 1973 agua potable, se ha ido avanzando en la sustitución de algunos tramos, pero se necesita un plan y para que este se implemente, hay que pagar el agua», afirmó
Hinojoza Aguayo, precisó: «Tenemos ocho mil 700 tomas y de esas, solo dos mil 800 están de manera regular», mencionó el alcalde.
Consideró que es difícil que un gobierno pueda ser eficiente y hacer frente a los gastos. Insistió en que abastecimiento de agua está garantizado, pero se trata de sensibilizar y ser consciente, ya que afirmó que actualmente
«Hay gente de muchos negocios, que hacen del agua un negocio. Hoteles, restaurantes, tiendas que no pagan»externó.
Lamentó que no existe conciencia en el pago del agua, ya que no la pagan a pesar de su bajo costo, mientras que cumplen con lo que corresponde al recibo del cable y de la luz porque se les cobran recargos.
Mencionó asimismo que hay una gran cantidad de fugas de agua que se tienen que atender, ya que incluso en algunas llaves de paso se trataban de cubrir las fugas amarrando pantalones de mezclilla en las mismas, de tal manera que el agua no llega a su destino.
