Complicidades, silencios y omisiones toda una red alrededor de la «Estafa Legislativa»

(En la foto:  La LX legislatura  toma protesta como Auditor Superior del Estado a Raúl Brito Berúmen)

  •  Entre gitanos no se leen las manos

  • De «y mis 100 mil» a las factureras

  • De Herramientas Legislativas a Servicios Personales y Generales

  • Los «Legislatura papers»

  • Los partidos hasta el cuello

  • Red de complicidades

  • ¿Y Raúl Brito? 

Entre gitanos no se leen las manos.- Eso queda claro ante el mutismo o deslinde de los poderes ejecutivo y legislativo al igual que entes anticorrupción, que sucedió a la revelación de Ernesto González Romo sobre la “Estafa Legislativa”. Y es que, hay una red de complicidades, silencios y omisiones, que ha pavimentado el terreno para que cada 3 años, un grupo reducido de personajes se embolsen a manos llenas el dinero de los zacatecanos. El escándalo que ocupa titulares de la prensa local y nacional no es nuevo. Tiene sexenios ocurriendo como resultado de un amasiato entre el ejecutivo y el legislativo que se ampara en un sistema anticorrupción que solapa esas prácticas. El presupuesto entre poderes se acuerda a cambio de prebendas, no de cara a las necesidades de la sociedad.

De “y mis 100 mil” a las factureras.- De los acuerdos en lo oscurito hay ejemplos que han trascendido y que dan fe, de que al menos desde el sexenio del priista Miguel Alonso hasta la Nueva Gobernanza, la impunidad ha sido la constante en la relación Ejecutivo –Legislativo. Nada más basta checar hemerotecas para refrescar la memoria del sonado maiceo a la LX legislatura, que consistió en el pago de 100 mil pesos a cambio de la aprobación de la cuenta pública 2011. Si bien es una modalidad diferente a la denunció González Romo,  es en esencia una forma de corrupción.  Quienes protagonizaron aquel escándalo siguen en los puestos públicos.  En el audio que entonces se dio a conocer se escucha a Xerardo Ramirez, Saúl Monreal, Geovanna Bañuelos –cuya suplente, por cierto era Gabriela Pinedo, hoy en el ojo del huracán- y Noemí Luna –cuyo esposo está en la lista negra-; pero en esa legislatura también estuvo José Juan Mendoza Maldonado que al igual que los mencionados conforma la lista de los que han brincado de un puesto a otro desde entonces, sin una gota de pudor. Ellos, al igual que quienes hoy están en el gabinete o fueron reelectos, son una muestra de que el poder tiende a premiar  a sus impresentables.

De Herramientas Legislativas a Servicios Personales y Generales.- El quinquenio «diferente» no fue la excepción.  El objetivo de llenarse los bolsillos con el dinero público encontró mecanismos justificantes en una legalidad a modo. Paradójicamente, en el terreno financiero,  el origen de lo que hizo público González Romo, fue la buena intención de Luis Medina Lizalde, quien pretendió en la LXII legislatura, eliminar la partida de Herramientas Legislativas, usadas entonces para dar apoyos sociales que constituían clientelismo y que contenían prácticas corruptas ejemplificadas en hacer firmar al beneficiario por una cantidad para entregarle un monto menor. Con recurso etiquetado para ser ejercido en 2018, la breve desaparición de esa partida presupuestal –duró acaso 4 meses; de junio a octubre de ese año- fue cubierta rápidamente al reasignar el recurso a las partidas Servicios Personales y Servicios Generales. Más caro salió el remedio que la enfermedad,  ya que los raquíticos beneficios que llegaban a la gente, desaparecieron para dar paso al uso discrecional y opaco del recurso en la LXIII legislatura. Casualmente Omar Carrera y Mónica Borrego –reelectos entonces- formaron parte activa de la resistencia contra la propuesta del “Oso” Medina. Hoy ambos se encuentran en la lista de compradores de iniciativas que corresponderá a las autoridades definir si fueron legales o no.

Los “legislatura papers”.- Los documentos que el diputado de Morena entregó ayer a la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), constituyen un ejemplo del despilfarro  en la legislatura que ha encontrado la forma de ser justificado a través de leyes a modo.  Y es que, la compra del servicio de iniciativas de ley no es ilegal. De eso dan cuenta los documentos que ha compartido el diputado que destapó a caja de Pandora. No obstante, sí deberían estar preocupados los congresistas que contrataron empresas “fachada” con la intención de quedarse con el presupuesto etiquetado para ese fin, tal como lo expuso el diputado de Morena, quien afirmó que la empresa recibía el 10 por ciento del contrato –que tiene un tope de 433 mil 121.99 pesos bimestrales- y el diputado el 90 por ciento.  Ese rubro es el que deberán investigar la UIF y la Fiscalía, además de los nexos con quienes se prestaron al sistema del que se quieren deslindar con probada prisa los ocupantes actuales del Poder Legislativo. En la actual legislatura, a quienes les urge que el tema se olvide y que la UIF no los volteé a ver es a Roxana del Refugio Muñoz de Morena, José Guadalupe Correa del PAN, Karla Dejanira Valdéz del PRI y José Juan Mendoza del PRD, además de los suplentes entre los que se encuentra la hermana del dirigente del PRI, Mónica Flores Mendoza. Los nombres de los implicados que hoy laboran  el Ejecutivo, son del dominio popular, pero no hay que olvidar que Gabriela Pinedo, Jesús Padilla, Héctor Menchaca, Susana Rodríguez y hasta Le Roy Barragán -entonces Secretario General de la Legisltura- tienen mucho que explicar.

Los partidos hasta el cuello.- ¿Le causa algún asombro que hasta hoy ningún partido haya fijado postura? A mí no ¿Con qué cara saldría Enrique Flores Mendoza, dirigente del PRI en el estado, si su hermana conforma la lista en la compra de facturas? ¿En el PAN, con José Guadalupe Correa en la lupa? ¿En el PRD con su favorito José Juan Mendoza Maldonado? ¿o la parte de Morena que espuriamente quiere liderar Omar Carrera cuando él mismo está entre los investigados?

Redes de complicidad.- La estafa legislativa, es solo la punta del iceberg respecto al gasto público excesivo que se concentra en pocas manos y que no es de ahora.  Ellos son un ejemplo palpable de que los mismos personajes que han torcido la ley a su beneficio, en lugar de ser condenados al olvido, son premiados con la trascendencia política. Incluso los medios de comunicación afines forman parte también de ese entramado al minimizar los hechos e intentar desviar la opinión pública hacia otros temas.

Por cierto ¿Y el multimillonario de Raúl Brito Berúmen, cuando fijará postura? Todos callan y el que calla otorga. Que no se les olvide.

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