Álvaro Puente Ruvalcaba y la resistencia a que deje el cargo en la LXIV legislatura

  • José Guadalupe Correa y José Juan Mendoza ya le hallaron al cochupo

  • Susana Barragán, de tal palo tal astilla

  • Gabriela Basurto, el PRI de siempre

  • Xerardo Ramírez, el que es mañoso aunque lo santifiquen

Si un personaje en la LXIII legislatura, supo el teje y maneje de la llamada Estafa Legislativa, es el contador Álvaro Puente Ruvalcaba. Quien hasta ayer ostentaba el cargo de Director de Administración y Finanzas al que llegó en abril de 2018,  es colocado en el ojo del huracán a raíz de que un grupo de legisladores en la LXIV legislatura, pugnan por regresarlo al puesto.  A pesar que en la reunión del 12 de noviembre entre las comisiones de Régimen Interno y Concertación Política (CRIyCP), y  la de Planeación, Patrimonio y Finanzas (PPF), se acordó que sería sucedido por Ana Bertha Luna Quintero -que espera su ratificación- cinco diputados, se revelaron en reunión posterior ocurrida el 20 de diciembre. Y es que, Puente Ruvalcaba, cuentan, acordó con ellos ser facilitador para sus transas, con la condición de que se opusieran a que le quitaran el empleo. Sus defensores no repararon en que el contador tuvo un papel prominente en la cloaca de desvío de recursos por medio de prácticas corruptas que embarró a la LXIII legislatura y que se supo vía Ernesto González Romo.    Empero, no es casualidad que en la lista de los que se echaron para atrás, estén José Guadalupe Correa, José Juan Mendoza Maldonado, Susana Barragán, Gabriela Basurto y Xerardo Ramírez, entre gitanos no se leen las manos.

“Lupe” Correa y Juan Mendoza, ya le hallaron al cochupo.- No sorprende que quienes en la pasada legislatura se echaron varios miles de pesos a los bolsillos a través del cochupo permitido en la LXIII legislatura, sean quienes hoy se resisten al cambio en la Dirección de Administración y Finanzas del Poder Legislativo. Ninguno de los dos esconde sus verdaderas intenciones: que la corrupción y el tráfico de favores continúe sin contratiempos al menos otros tres años más. Los que se llevaron además de su salario, al menos 200 mil pesos mensuales más el pasado trienio, no les conviene el cambio que impulsan sus compañeros en la CRIyCP y  parte de los que integran la CPPF, para que se dé la urgente permuta en ese encargo.

Susana Barragán, de tal palo, tal astilla .-Las hojas no caen lejos del árbol, eso queda claro con la hija de Le Roy Barragán. Con ella aplica el adagio de que al olmo no se le pueden exigir peras porque seguramente el ejemplo que mamó se basa en la idea de que los puestos públicos son para servirse, no para servir. Quien representa a Villanueva entre otros municipios del distrito XI, creció con la certeza de que para hacerse de un futuro en política, es normal actuar chueco. El objetivo de enriquecerse, justifica los medios. A una joven mujer, que poco contacto ha tenido con las necesidades de la población de a pie, que siempre ha vivido en la opulencia, poco le importa lo que representa el servicio público. Su llegada al Legislativo no derivó de una carrera política de contacto con la gente, surgió en la mesa de negociación entre una élite acostumbrada a medrar con las carencias sociales a cambio de beneficios económicos. Lo dicho, no significa que tenga menos capacidades intelectuales, por supuesto, ese tema no está a discusión, empero su arribo al poder ha sido más sencillo al contar con ese respaldo.  ¿Extraña que forme parte de la lista de quienes no quieren deshacerse de Álvaro Puente? No. Al final,  ese funcionario forma parte de la red de complicidades que se creó en la LXIII legislatura de la que su padre fue Secretario General. Lo dicho, de tal palo, tal astilla.

Gabriela Basurto, el PRI de siempre.- Que Gaby Basurto la ex subsecretaria de Egresos durante el reinado de Jorge Miranda en el quinquenio «in Diferente», pretenda que Puente Ruvalcaba se quede, tiene un trasfondo de conveniencia. Ella también como buena priista, quiere formar parte de los beneficios que le prometieron si llegaba al legislativo. Al igual que sus compañeros insurrectos, tiene motivaciones níveas que necesariamente incluyen acuerdos con el actor que maneja los  recursos en el Poder en el que se desenvuelve actualmente.

Xerardo Ramírez, el que ya es mañoso aunque lo santifiquen.- Bien dicen que cuando el muchacho es mañoso, no se le quita así se bañe en las aguas benditas de la 4T. Es más, quien cándidamente cree que por ósmosis, Xerardo Ramírez cambió, solo porque su discurso se adaptó a la coyuntura electoral, se engaña.  Desde que cobró relevancia en la esfera política, sacó el cobre y que hoy presuma su redención por obra y gracia del mesías macuspano, es una vil farsa. Xerardo es el mismo político sin escrúpulos que exigía el pago de sus 100 mil por los favores concedidos a Miguel Alonso y hoy es el mismo que lucha porque en la legislatura todo siga como está con Álvaro Puente a cargo.

En fin, lo único seguro, es que el ojo público no debe descuidarse ni un momento. No es justo para los zacatecanos que a duras penas sobreviven frente a una pandemia enquistada y una economía paralizada, mantener privilegios de los ocupantes ocasionales del Poder Legislativo. ¿O usted qué opina?

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