¿A dónde va América? Parte II

Sobre la pluma: Christian del Havre es un politólogo y capacitador certificado en SEP Conocer.

 

 

Después del 3 de enero, el mundo ha cambiado, no solo en materia de geopolítica, sino también en la influencia y visión de Estados Unidos en el hemisferio occidental, donde busca consolidar su mandato, dejando a China en el lado oriental.

La injerencia en Venezuela por parte de la milicia estadounidense bajo el mandato de Trump no fue un acto humanitario para los venezolanos, ni únicamente por el petróleo —como señala la izquierda—, sino por la necesidad de reafirmar la influencia y consolidación de la todavía potencia mundial.

Lo relevante fueron las declaraciones del mandatario estadounidense en los días posteriores: primero, la negociación con actores clave del chavismo para la caída de Maduro y la transición democrática y modernización de Venezuela; segundo, la ambición por Groenlandia y su posible anexión; tercero, la búsqueda de la caída de Cuba y su nomenclatura; y cuarto, el combate a los cárteles en territorio estadounidense, incluso con la posibilidad de una incursión en territorio nacional.

Debemos dimensionar estas declaraciones, sobre todo nosotros los mexicanos, que ya tuvimos un mandatario mitómano que hablaba a su base electoral, como lo fue Andrés. Es necesario recordar que en el segundo semestre de este año habrá elecciones legislativas en Estados Unidos; por ello, los discursos y acciones que veremos serán más propagandísticos y acompañados de hechos concretos para alentar a un electorado dividido a decantarse por los republicanos, con el fin de que continúen sus políticas sin restricciones.

Lo que sí es real, más allá de la doctrina “Donroe” —término acuñado para referirse a las declaraciones que evocan la doctrina Monroe de “América para los americanos”—, es que esta política expansionista tanto daño causó a las jóvenes repúblicas hispanoamericanas, derivando en el sometimiento de países y mandatarios.

En este primer semestre veremos a un Estados Unidos con objetivos claros: primero, la caída del régimen castrista en Cuba, así como en Venezuela, sin confrontaciones bélicas relevantes ni bajas norteamericanas, ya que el electorado estadounidense no quiere más guerras infructuosas; segundo, la alineación de Sudamérica a la agenda estadounidense, con la renovación de la presidencia en Colombia, donde se pondrá a prueba si pesa más el socialismo del siglo XXI o el trumpismo; tercero, la presentación de algún político relevante implicado en el narcotráfico en México, para aliviar la presión que genera el mandatario del norte; cuarto, Groenlandia y el comercio del Ártico y las tierras raras, donde más que un conflicto bélico se buscará que la isla se independice de Dinamarca y se convierta en protectorado estadounidense, aunque no será un proceso rápido. Todo ello con el objetivo de demostrar poder y mantener o acrecentar el control legislativo.

Hispanoamérica, desde su separación y fragmentación en casi 30 repúblicas en el siglo XIX, quedó expuesta a los vaivenes de los ingleses y posteriormente de sus herederos, los colonos estadounidenses, que se han creído el pueblo elegido por Dios para llevar orden, paz y progreso. En ese sentido, y en su nuevo renacer, estamos ante una era en la que los bloques se consolidan y América vuelve al radar “gringo”, con sus aspectos positivos y negativos. Pero debe quedar claro: Estados Unidos buscará mantener sus intereses; no actuará como beneficencia, aunque sí promoverá orden, paz y progreso.

Conviene recordar el proyecto del tratado de libre comercio de América que Bush no pudo concretar, debido a la alianza creada desde Cuba y financiada por Venezuela y Brasil. Posiblemente ahora sí se logre, aunque quizá lo veamos hacia el final del mandato de Trump. Por lo pronto, no percibo a América como la potencia hispánica que estamos llamados a ser, sino bajo la promoción de un Estados Unidos atrapado en la dicotomía de consolidar su poder o entregar su último suspiro en favor de China.

La parte I la puedes consultar en el siguiente enlace:

 

A dónde va América

 

 

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