Sobre la pluma: Norma Galarza es economista por la UAZ y columnista de La Cueva del Lobo desde 2014
«Todos debemos votar como si nuestras vidas y el mundo dependiera de ello, porque dependen. La única manera de tener certeza sobre el futuro es crearlo nosotros mismos».
— Billie Eilish, cantautora
➡️El dedazo disfrazado
➡️La «Delfina» se impuso
➡️Relación simbiótica
➡️¿Otros 6 años de parálisis para Zacatecas?
El dedazo disfrazado
Para sorpresa sólo de los que aún creen en los Santos Reyes, Morena volvió a aplicar la fórmula del acuerdo político por encima de la encuesta en su elección de coordinadora de la 4T. Como en 2021 y 2024, el Monrealismo se impuso y demostró que en Zacatecas ellos son los dueños y señores de Morena. Y sí, para maquillar el atraco, ahora vendrán con el cuento de que la dulce ex cuñada escaló de manera mágica las encuestas hasta llegar al primer lugar. Esa explicación la pide Ulises Mejía, que ayer a través de su equipo de prensa pidió «serenidad mientras se corroboran los datos de la encuesta de Morena». No obstante, más allá de la farsa que se construye cada proceso electoral anticipado en el guinda, donde a los participantes les juegan el dedo en la boca, Verónica Díaz Robles representa el reciclaje de una administración fallida. ¿De qué hablo? De que en la figura de la senadora con licencia recae sí o sí la continuidad del sexenio de David Monreal.
La «Delfina» se impuso
No solo porque sobra evidencia de que más allá de la cruzada anti nepotismo con la que se bajó a Saúl, ella siempre fue la «Delfina» del actual mandatario. Un nepotismo de facto muy al estilo del priismo cretácico, donde el líder del poder público elegía al sucesor que más se acomodaba a sus intereses. Tal vez, ad nauseam, en ésta, su columna, se ha dicho que la cuñada de los Monreal ha tenido un vínculo más fuerte con David que con el mismo Luis, su ex. Fue con el actual gobernador que ella empezó su vida en el servicio público, como funcionaria en el municipio de Fresnillo de 2006 a 2010. Calculado en tiempo, la cercanía suma ya más de 30 años. El segundo puesto en la vida pública de la hoy virtual candidata de Morena a la gubernatura —como consta en la ficha curricular de su paso por el Congreso local en 2018—, después de trabajar en la alcaldía en dicho trienio, Vero se fue al Senado de la República en el periodo de 2010 a 2018. Ahí fungió como Directora de Difusión Interna —cualquier cosa que eso signifique— cuando el segundo Monreal en ocupar el gobierno de Zacatecas era senador.
Relación simbiótica
Previo a la elección de 2018 hizo amistad con los López Gutiérrez —con Betty— durante la campaña de López Obrador a la presidencia. La «tía Vero», como afirman testigos que la llamaba Jesús Ernesto, el hijo menor de Andrés Manuel, obtuvo una curul en 2018. Sin embargo, nunca la ejerció porque tomó las riendas de la Delegación de Programas del Bienestar, desde donde operó la campaña para su cuñado favorito: David. ¿O ya se olvidaron de los audios donde se exhibe a Maribel Villalpando, entonces funcionaria del bienestar en la región sur del estado, usando programas públicos para favorecer al entonces candidato a la gubernatura? A dónde voy es a tratar de clarificar que la relación de apoyo mutuo entre ambos no es de ahora. Tan es así, que la llegada a la gubernatura de DMA ha estado marcada por la injerencia de Díaz Robles. Al grado de ser ella la que impuso a medio gabinete estatal.
¿Otros 6 años de parálisis para Zacatecas?
La estrecha relación política no se ha tratado de ocultar. Hay videos que comprueban que el titular del Ejecutivo hizo campaña abierta a favor de quien ya ocupaba un escaño en el Senado antes de la interna de Morena, al placearla en algunas entregas de apoyos sociales. Con todo eso, es lógico asumir que la que viene será una elección operada por el Estado. Peor que eso, es que si funciona todo el andamiaje y resulta que Díaz Robles llega a la gubernatura, será el aval ciudadano para que nuestra madreada entidad viva otros seis años de ineptitud. Si las Diosas nos castigan, comprobaremos que perpetuar este modelo de gobierno, no representa una transformación, sino la garantía de extender seis años más la parálisis, la ineptitud, la corrupción y la indolencia. Ya veremos si eso es lo que quieren los zacatecanos. Hasta el lunes.