Ricardo Monreal se apuntó un triunfo sobre AMLO al lograr para uno de los suyos la presidencia de la Mesa Directiva del Senado. El miércoles fue un día intenso en la Cámara Alta, se complicó la elección de los integrantes de la Mesa Directiva para el periodo ordinario de sesiones que arrancó ayer.
Luego de tres intentos con límite de tiempo y el día 31 dando estertores, Alejandro Armenta, cercano al líder de la Jucopo, fue electo presidente. El poblano logró que en una tercera ronda, 65 senadoras y senadores lo eligieran dejando en el camino a Higinio Martínez Miranda, el favorito de la tribu leal a López Obrador.
La falta de confianza contra Monreal Ávila es casi crónica, en 2018 ya era patente. En ella se originó que Olga Sánchez Cordero, quien deja el puesto en cuestión, saltara de la Secretaría de Gobernación, a la Presidencia de la Mesa Directiva del Senado, tras la elección de 2021. El objetivo era restarle influencia al zacatecano en la Cámara de senadores a raíz de la fisura insalvable en la relación con López Obrador, El recelo que se arrastra contra el zacatecano, se acentuó luego de que Morena perdió 9 alcaldías de la Ciudad de México. A él se le achaca todavía en el Movimiento de Regeneración Nacional, una presunta operación política a favor de la oposición. A eso se sumó la rebeldía de una aspiración presidencial contraria a los designios del líder moral que provocó su expulsión de los desayunos VIP en Palacio Nacional
Dicha premisa lo ha marcado como apestado. Al recuperar la titularidad de la Mesa Directiva, demostró que la virtud de la operación política que le ha permitido mantenerse pegado al poder más de 20 años, no se ha oxidado. Al contrario, en el Senado tiene un apabullante respaldo, ya que en el último llamado a votar, su nombre apareció también en las papeletas y se llevó 52 de los 121 sufragios emitidos, pese a que no era candidato a ese puesto.
Si previo a la votación en el Pleno, el de Puebla del Palmar afirmó sentirse “más fuerte que nunca”, el respaldo logrado refrendó su peso. Una victoria dulce precedida por descalabros y desaires como el que le asestó el obradorismo de cepa al no acudir a la IX Reunión Plenaria de Legisladores morenistas.
Las ausencias más sentidas fueron la de Adán Augusto López el Secretario de Gobernación y segundo de a bordo en el sexenio de la 4T y la de Mario Delgado, dirigente actual del instituto político que contribuyó a fundar. El mensaje fue contundente y abrió una peligrosa brecha en Morena invocando el fantasma de la ruptura. No obstante, con ese triunfo en la Cámara de Senadores, el devoto del Santo Niño de Plateros, demostró que no esta acabado políticamente y aunque no sea el “arma secreta» de López, un quiebre al interior, sí causaría daños.
A Morena le conviene la unidad, porque si bien es cierto que AMLO conserva una aceptación superior al 60 por ciento a nivel nacional, él no estará en las boletas. Además, no todo está planchado, la incapacidad del actual gobierno para enfrentar de manera eficiente a la criminalidad, empieza a hacer mella. Aunque el escenario luce despejado por el marasmo en el que continúan los partidos opositores, la confianza en política, nunca es opción. Ya veremos
De salida Demoscopia Digital “infla” a David Monreal.- Quien a estas horas de la mañana andará crudo de contento es “nuestro Señor Gobernador”, como lo llama su séquito de lambiscones. ¿Y cómo no? Si a aparte de que hoy es viernes, según la encuesta de Demoscopia Digital (DD) corre como meteoro al primer lugar nacional de aprobación entre los zacatecanos (Ajá). Al menos eso es lo que ve Mario Garza Ordaz a través de su empresa encuestadora, la única que le ha dado sendos empujones a su desmadrada gestión. En julio, esa firma sorprendió al colocar al “pequeño David” en lugar 22 de aprobación entre los 32 gobernadores. Una posición que resultó sorpresiva porque desde que empezó su gobierno, mediciones como Mifofsky, True Data y otras, no lo movían del último lugar. Pero, o hay un Zacatecas alterno o de plano, los iluminados de la Nueva Gobernanza, creen que pagando encuestas se compra aprobación ciudadana. Con el estado atestiguando narcobloqueos y una parálisis económica evidente, suena descabellado que de un mes a otro en lugar de bajar en aceptación, el Gobernador sume puntos. En ese sentido, no suena creíble que Monreal Ávila ascendiera 3 puntos para colocarse en el lugar 18 entre los 32 gobernadores. Más inverosímil se lee que la firma de Garza Ordaz, afirme que el 45.7 por ciento de los zacatecanos, lo respalda, luego que otras mediciones muy apenas le dan 25 puntos como máximo. Y aunque ubique DD a la seguridad como el principal problema de Zacatecas con 62.5 por ciento reafirmándolo, no resulta creíble que en contraparte, los habitantes de esta tierra le resten importancia de manera tan marcada, a la educación (1.6), la salud (1.2) y medio ambiente (1.3). En fin ¿A usted le checan esas cifras?