El Producto Interno Bruto de Estados Unidos ha tenido un crecimiento negativo por dos trimestres consecutivos, en el primero la super potencia perdió un 0.4%, o un 1.4% sobre una base anualizada y el segundo se contrajo un 0.2%, o un 0.9% en tasa anualizada.
La teoría nos dice que dos trimestres consecutivos de crecimiento económico negativo indican una recesión técnica, sin embargo, muchos analistas consideran que deben tenerse en cuenta más criterios para afirmar que la economía de Estados Unidos ha entrado en recesión. Pero, ¿a qué se debe la caída del PIB?
Las secuelas de la pandemia de covid 19, las herramientas utilizadas por el banco central de Estados Unidos en 2020 tales como bajar los tipos de interés a cero y la inyección de liquidez por 120 mil millones de dólares mensuales, así como la crisis ocasionada por la guerra entre Rusia y Ucrania, provocaron que la inflación del país se acelerará a niveles no vistos en 40 años.
La tarea del banco central de Estados Unidos ahora era contener la inflación, ¿y cómo lo lograrían?
En 2020 utilizaron una política monetaria expansiva, con la intención de estimular la economía haciendo más accesible el crédito con la finalidad de aumentar el consumo, por el contrario, con una inflación descontrolada, el banco central se vio en la necesidad de aplicar una política más agresiva subiendo los tipos de interés luego de 4 años, ahora con el objetivo de “un aterrizaje suave” desacelerar a propósito la economía para así a su vez lograr desacelerar la inflación.
¿Qué esperar de la economía de Estados Unidos?
La inflación de Estados Unidos se ubicó en 8.5% en Julio, marcando una desaceleración respecto del 9.1% del mes anterior, si el presente mes también se muestra una desaceleración en la inflación, podríamos decir que el banco central está logrando controlarla y la política monetaria sería menos agresiva, de igual forma podríamos ver recortes en los tipos de interés a inicios de 2023 estimulando nuevamente la economía y los mercados financieros.