Hablar bien de Zacatecas

Las mejores intenciones del mundo reunidas no valen nada si no van seguidas de acciones. 

«La paradoja» (1998), James Hunter

En Zacatecas, la percepción sobre la inseguridad creció 4.2% del periodo marzo-abril de 2019 a marzo de 2020, convirtiéndose en una de las seis entidades con esta tendencia por lo que debe ser atendida con una estrategia que fortalezca la confianza de la ciudadanía en las autoridades municipales y estatales (…). La frase anterior, es un fragmento de la columna El gran reto de la seguridad, que escribió David Monreal el 9 de febrero de 2021 en el periódico El Heraldo (Consultar aquí).

 Más de un año después de proponer una “estrategia que fortalezca la confianza de la ciudadanía”, ante el acrecentado problema de la inseguridad, apela a que se minimice hablando bien de Zacatecas. Fue en el evento de Acciones para el Fortalecimiento y Rehabilitación del Hospital General de Fresnillo, realizado el pasado 20 de abril.

Al abordar la cifras  del Plan Zacatecas II que hablan de un descenso en la entidad de homicidios dolosos en el primer trimestre de 2022 respecto al mismo periodo en 2021,  demeritó los datos publicados por la Encuesta Nacional de Seguridad Urbana (ENSU) del INEGI.

Y es que,  el de Fresnillo no concibe que si en el primer trimestre de 2021 hubo 108 homicidios dolosos y en el primer trimestre de éste año la cifra disminuyó a 64 ¿Por qué no se reduce la percepción de inseguridad? No le checa la medición del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), porque da a traste con las cuentas oficiales alegres. Que se colocara a Fresnillo en la cúspide de la lista de las ciudades con mayor percepción de inseguridad, no le gustó al mandatario.

Sobre todo, porque había pasado el Festival Cultural de Zacatecas en el que presumió saldo blanco. Aunque posiblemente  ni se enteró que el día 13 de abril en la carretera Fresnillo- Valparaíso, un grupo armado le disparó a una familia originaria de Durango, asesinando a 2 mujeres y una niña, además de herir a 7 personas más.

Según la medición mencionada, el  97.1 por ciento de los fresnillenses de 18 años y más, consideraron (en la encuesta realizada a 300 hogares, entre el 1 y el 15 de marzo), que vivir en El Mineral, era inseguro.  La capital del estado se ubicó  en el tercer lugar en la percepción de inseguridad del país. Sobresale que de diciembre a marzo,  ambas ciudades incrementaron sus números. La primera pasó de 96.8 por ciento a 97.1 y la segunda de 89.4 a 91.7.

https://www.inegi.org.mx/contenidos/saladeprensa/boletines/2022/ensu/ensu2022_04.pdf?fbclid=IwAR03LzEui0rwy-yJeuVQwIGwswpGU2IgeMBYOg9BHaaPICyP_BfIFKGiPKE

 Ante ese panorama, quien antes como candidato a la gubernatura se manifestaba “por una estrategia que fortalezca la confianza de la ciudadanía en las autoridades”, hoy define el significado de “percepción” a su conveniencia. En su citado discurso, insistió veladamente en culpar a los medios de comunicación de promotores de la violencia, al afirmar que “lo que se informa, yo digo que es un compromiso de todos, ya no quiero luego expresar,  por se enojan cuando les digo que son a veces promotores de…eh,  así me va”. También, definió “percepción” como “lo que la gente cree”… Es el miedo, lo que crees que esta pasado ¿Cómo se genera la percepción? Con lo que te dicen o lo que se transmite”.

Según Monreal Ávila, para que la percepción cambie, a la sociedad y a los medios nos hace falta “una buena actitud y reconocer lo bueno de la gente, el esfuerzo que hace el trabajador, el esfuerzo que hace el campesino, el esfuerzo que hace el maestro, el esfuerzo que hace el alumno, el doctor”…

Los discursos que hoy repite a manera de justificación como líder del estado, no son congruentes con los de su pasado reciente ¿Qué chip perdió al llegar al poder? ¿Por qué su afán de  colocarse continuamente en el ojo de huracán? ¿Por qué no se puede reconocer en el Gobernador a quien se le atribuyó un texto que contenía todas las soluciones y al que de manera romántica tituló «Zacatecas una esperanza? ¿No leyó su propio libro? ¿No leía o comprendía sus propias columnas?   No se explica la actitud que ha tomado.

Parece no entender que el contexto actual requiere seriedad, y sí, se coincide con que la solución nos involucra a todos, pero no de la forma que él promueve en la que achaca el total de la responsabilidad a una sociedad con el tejido social lastimado. 

 Evidentemente, y él lo sabe pese a pretender que no, omitir hablar de lo que se vive en Zacatecas no es la solución a nuestros problemas. ¿Por qué?  de inicio, porque la inseguridad ya toca a las mayorías. No se puede ocultar que hay alrededor de 10 mil zacatecanos desplazados por ella, de los cuales solo unos pocos han podido regresar a sus hogares tomados por el narco.

¿Cómo cerrar los ojos ante los constantes  asesinatos de personas a la luz del día, no sólo en la capital del estado, también en los otros municipios? ¿Cómo cerrar los ojos ante los continuos asesinatos de policías que aumentan la percepción de vulnerabilidad de la gente? ¿Cómo volteamos a otro lado cuando la misma Fiscalía General de Justicia del Estado de Zacatecas (FGJEZ), publica reportes cotidianos de personas desaparecidas?

Es cierto que hace falta que nos involucremos en la recuperación de la paz en nuestro estado. Es cierto que es necesario reestructurar el tejido social.  Pero eso no exime a la autoridad de la responsabilidad de hacer respetar las leyes vigentes y de actuar frente a los hechos delictivos.

Si hablamos de percepción, impera la de la impunidad. Impera la de la falta de confianza en los elementos castrenses. Decir que la percepción es lo que la gente cree y que se forma a través de rumores que escucha, es no querer ver el escenario completo. Es al final de cuentas un intento por evadirse de la tarea que tiene como jefe de un poder, una función por la que se le paga. sin embargo, parece que en lugar de empezar a hacer su trabajo se entretiene en formular evasivas. Ya tómese en serio.

Feliz inicio de semana