«No hay nada más fácil que el autoengaño, ya que lo que desea cada hombre es lo primero en lo que cree»
Demóstenes
Megamarcha
La zozobra recurrente del magisterio
AMLO sin intención de federalizar la nómina
Opacidad y corrupción en el manejo del dinero de los maestros desde 1998
El origen de la debacle
David se engaña solo
Megamarcha.- Que David Monreal diga que acompaña al magisterio en su lucha, suena igual al cliché de “lo siento mucho” en el velorio de un desconocido. La retención salarial de la segunda quincena de enero, a más de 7 mil maestros, provocó ayer una megamarcha a la que se unieron agraviados por la falta de pensiones y jubilaciones. Evidentemente, la marejada de incumplimientos institucionales que acumula la frívola e incongruente Nueva Gobernanza, ya llenó el hígado de piedritas a maestros, burócratas, jubilados, proveedores, etcétera. Ya parece manda que desde la llegada de la actual administración, el regateo de cada pago quincenal sea la constante. Cierto es que lo que hoy viven los docentes no es nuevo, también Alejandro Tello anduvo durante todo su gobierno mendigando en la federación el pago a maestros y jubilados del magisterio.
La zozobra recurrente del magisterio.- La única diferencia, es que desde la llegada de la nueva gobernanza, la zozobra de más de 13 mil familias de maestros por la retención de sus salarios, es muy recurrente. De ahí que otra vez como en el meses pasados, al menos dos sectores de los agraviados ayer desquiciaron el Centro Histórico de la ciudad capital. La marcha que se anunció desde el viernes 4 de febrero a través de Facebook, logró congregar en la exigencia salarial a personal docente sindicalizado del SNTE 58, Sittez y Supdacobaez, y alrededor de 4 mil 500 jubilados y pensionados. La respuesta del Gobernador, ante la exigencia salarial de maestros, llegó dos horas más tarde de iniciada la manifestación. Monreal Ávila posteó un video en el que además de su hueca solidaridad con ese sector, recordó el beneficio de las vacunas, como quien espera que le aplaudan por un programa federal. En el colmo de su incongruencia, señaló que tiene “un verdadero compromiso con el magisterio zacatecano, un compromiso que desde el inicio de mi gestión me llevó a señalar que la Federación debería responsabilizarse por el pago oportuno y puntual de los salarios de los maestros zacatecanos” Una buena lavada de manos.
AMLO sin intención de federalizar la nómina.- Sin embargo, el gobierno de AMLO, no parece estar en la misma sincronía. Y es que, la posibilidad de que el gobierno federal absorba la Nómina Magisterial en su totalidad, cada vez se ve más lejana. El precedente fue el revés que dio la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) al estado de Michoacán al determinar que las entidades federativas no pueden “transferir sus obligaciones administrativas, operativas, presupuestarias y laborales en el ámbito educativo”, porque violarían el artículo 13 de la Ley General de Educación. A la lejanía de la centralización de la nómina se le suma el poco interés que tiene hoy López por federalizar la de los estados que no alcanzaron ese beneficio en 2015, porque hoy no es de utilidad política. En 2015, controlar al magisterio sí era vital para Enrique Peña Nieto. Las prioridades de la 4T, son otras en ese aspecto, y el mandatario estatal lo sabe o de plano se engaña solo cuando presiona al de Tabasco y le pretende delega esa tarea.
Opacidad y corrupción en el manejo del dinero de los maestros desde 1998.- Tiene razón Monreal Ávila cuando le achaca a Miguel Alonso la no federalización de la nómina en 2015, ya que no aprovechó la oportunidad que le planteaba la Reforma Educativa de deshacerse de esa obligación. El motivo que orilló al ex gobernador a no trasladarla, fue que él, al igual que sus antecesores, quiso sacar provecho de la opacidad en el ejercicio de la trasferencia de recursos federales a través del Fondo de Aportaciones para la Educación Básica (FAEB), que empezó a dispersarse en 1998. También tiene lógica la negativa del actual gobernador respecto a escarbar más allá de los últimos dos sexenios. Máxime cuando el origen de la debacle que se vive el día de hoy, tuvo su origen en la opacidad y falta de rendición de cuentas en el manejo del mencionado FAEB.
El origen de la debacle.- En ese sentido, a raíz de la descentralización del pago a maestros en 1992, con la firma del Acuerdo Nacional para la Modernización de la Educación Básica (ANMEB)-, la federación entregó dinero proclive a la opacidad, a las entidades. En el año que Ricardo Monreal llegó al poder, al no contar con mecanismos de transparencia en materia de rendición de cuentas en dicho fondo, el desvío de recursos hizo su agosto. Y no fue el único. Al amparo de la carencia de mecanismos de transparencia, en los sexenios de Amalia García y el subsecuente, se normalizó el desvío del dinero de los maestros con fines partidistas, con la venia de sindicatos que se prestaron al mismo a cambio de prebendas.
David se engaña solo.- La idea de regresarle a la federación la batuta en el manejo del magisterio, nació en 2014 con el Fondo de Aportaciones para la Nómina Educativa (FONE), en el marco de la Reforma Educativa. A dicha cruzada no le entró Alonso en 2015, porque como ya dije, pretendía seguir bajo la dinámica de jineteo presupuestal. Además preparaba la elección de 2016. Ese es el motivo por el que no se traspasó la nómina cuando se pudo. Hoy, David Monreal da largas a un problema que tarde o temprano tendrá que enfrentar. Y aunque le “de mucha tristeza que al maestro se le quiera manipular”, él también engaña a los docentes. Y lo peor es que también se miente solo con sus esperanzas puestas en López Obrador. ¿No cree?