En tres tiempos se divide la vida: presente, pasado y futuro. De éstos, el presente es brevísimo; el futuro, dudoso; y el pasado, cierto
Séneca
Lo que reseña Anabel Hernández en su libro Emma y las otras señoras del narco (Grijalbo, 2021), explica además de la facilidad con la que celebridades mujeres y hombres se han relacionado con capos, la innegable unión del Poder con la élite del hampa.
Nombres como el de Manuel Bartlett, hoy director general de la Comisión Federal de Electricidad, sobresalen por su relación con el narcotraficante Ernesto Fonseca“Don Neto”, jefe del cártel de Guadalajara, en tiempos en que el hoy funcionario de la 4T, ostentaba el cargo de Secretario de Gobierno de Miguel de la Madrid. La periodista también narra la relación de Félix Salgado Macedonio durante su trienio como alcalde de Acapulco, con Edgar Váldez Villareal “La Barbie”, de quien al mismo tiempo recibía cuantiosos sobornos.
No sólo ellos, también cuenta la protección que Felipe Calderón – a través de Genaro García Luna– le prodigaron en su momento al Cártel de Sinaloa. Esa protección fue una de las causas que gestó la patente y sangrienta hasta hoy, guerra contra el narco.
Usted se preguntará ¿Y eso a qué viene? La respuesta es: a ilustrar que los vínculos de los líderes del narco con las cúpulas de la política, han mantenido desde hace décadas el clima de violencia e inseguridad en el país y por supuesto en Zacatecas.
Esos enjuagues justifican la imposibilidad de los gobiernos que han llegado desde 2006, cuando en Michoacán arrancó la estrategia calderoniana de “enfrentar” al crimen organizado, para tener éxito en la materia. El día de ayer David Monreal dio un segundo informe sobre los avances en el rubro de la seguridad –el primero fue el pasado 13 de diciembre de 2021, después de 12 días de la visita presidencial y la puesta en marcha del Plan de Apoyo para Zacatecas-.
Como el que en teoría se aplica en Zacatecas, es un proyecto integral para la pacificación cuya vértebra es la atención a las causas de la inseguridad, Monreal Ávila abordó varios rubros desde la campaña de vacunación anticovid, infraestructura, subsidios sociales, entre otros.
Antes de entrar de lleno en los alegres resultados estadísticos, el mandatario no omitió señalar, que -cito textual-: “Nadie debe de olvidar que el tema de la inseguridad no llegó producto de la casualidad, ni de la mala suerte de los mexicanos, de los zacatecanos. Llegó producto de los malos gobiernos, de las malas decisiones y no fue en un año, no fue en dos años, no fue en tres años, no fue en un sexenio. Les llevaron sexenios, les llevaron décadas en el país. Y es un debate público, no sé por qué se asustan, estamos hablando de la realidad, de nuestra particularidad, de Zacatecas…(). Yo pedí que nos fuéramos a la última década, los últimos dos sexenios para que la sociedad se recuerde, cómo fue aumentando la violencia. Tenemos otro problema más, la insensibilidad, la inconsciencia de su clase política, que no se hacen responsables, se les olvida, están en la función hace dos tres años y no se quieren hacer responsables de lo que generaron”.
Con esa arenga, Monreal Ávila intentó bañarse en salud mientras evadía una responsabilidad que también le corresponde aunque a los Lords Molécula a modo que asistieron a la conferencia matutina de ayer, se les “olvidó” preguntar.
Retrocedamos el reloj, como lo sugirió el Gobernador y recordemos. Pero vamos más atrás. Al trienio 2007-2010. ¿Sus fans a sueldo ya olvidaron esa época oscura en la que mientras el gobierno federal respaldaba, como lo afirma Anabel Hérnandez, al cártel de Sinaloa, en Fresnillo, los Zetas, el brazo armado del Cártel del Golfo acrecentó su imperio? ¿Ya quedó en el pasado el escandaloso hallazgo de 14.5 toneladas de marihuana en la bodega que tenían el hoy titular del ejecutivo y su hermano Cándido en la Deshidratadora de Chile en la comunidad de Río Florido? Es cierto, que hasta un libro se hizo para desmentir el hecho que quedó reducido a Infamia y a la aseveración de que esa enorme cantidad de droga fue “sembrada” en dicho predio.
Luego quien hoy lleva en apariencia las riendas de la entidad, llegó al Senado de la República por el principio de Primera Minoría como abanderado de los partidos PRD-PT y MC. Pidió licencia para lanzarse en 2016 como candidato a Gobernador pero perdió regresando a la Cámara Alta en agosto de 2016 hasta el 2018. Retomando las palabras del Gobernador, ¿No le dará vergüenza hablar de insensibilidad, de una clase política que no se hace responsable y amnésica? ¿No le sangraría la boca?
Con ese contexto, es imposible obviar que el meollo de la enquistada inseguridad, tiene aristas más complejas y que hoy ni en el Gobierno de la República ni en el estatal se tocan. Y es que, además de programas sociales y una táctica sería contra la pobreza, urge que Morena y sus aliados en el poder, rompan en definitiva con los poderes fácticos que hoy mantienen la guerra que inició el enano azul de Michoacán. Mientras no se dé ese rompimiento y los acuerdos en lo oscurito sigan viento en popa, y las redes de complicidades continúen su operación en todos los niveles de la administración pública, sin importar el partido que llegue al poder, la violencia y la inseguridad no serán erradicadas ni del país, ni del estado. ¿O usted qué opina?