PT y Morena, un culebrón

 

No sé usted que opine, querida lectora, lector, pero todo ese drama que se traen los petistas con algunos morenistas  me parece digno de un culebrón marca Televisa o cualquier medio que se preste para endilgarle al respetable una trama de amor, odio, traición, conveniencia y todos esos ingredientes que suelen tener los programas del corazón. Bueno, por lo pronto, como diría Doña Silvia Piñal, acompáñeme a leer esta triste historia

Amor de tres  (o cuatro, o los que se sumen).-  El amasiato entre Morena y PT -además del PES- que llevó a la presidencia a Andrés Manuel López Obrador, siempre fue una relación movida por el interés mutuo. Pese a eso,  a raíz de que en la Cámara de Diputados varios morenistas votaron a favor de que la priista Dulce María Sauri encabezara la Mesa Directiva, olvidando el pasado, varios petistas sintieron la espada de la traición e incluso algunos muy aventados anticipaban un rompimiento con el Presidente. Empero ellos saben que es una estrategia de tirarse al suelo para que los levanten.

¿Para qué patear el pesebre?.- Para algunos petistas a los que no se les cumplió el objetivo de que Gerardo Fernández Noroña quedara como líder de la Mesa Directiva, la votación a favor del PRI por parte de algunos diputados entre ellos los zacatecanos Samuel Herrera, Óscar Novella y María de Jesús Guardado, se trató de una  ingratitud, no solo contra ellos, también contra  los principios que llevaron a López Obrador al poder. Pero ¿de cuándo acá los petistas golpean el pesebre? resulta ridículo que ahora los emisarios del Partido de Trabajo se den tanta importantes cuando quien los rescató del olvido y de perder el registro fue el mismo AMLO con su Movimiento de Regeneración Nacional. Refrescando la memoria de quienes desde el partido de Alberto Anaya argumentan una vil felonía por parte de Morena, en la elección del 7 de junio del 2015 en la que se renovó la Cámara Baja en San Lázaro, ese partido obtuvo menos del 3 por ciento de los votos necesarios para conservarse en el stock de institutos políticos con los que carga el erario. La alianza que se cristalizó con el partido del Peje y que le dio el triunfo electoral, simplemente rescató al PT del basurero en el que se encontraba hasta el  proceso electoral que inició en 2017. En la elección del 2018, ese partido,  no sólo ganó un lugar privilegiado al lado de Morena en el Ejecutivo federal, también se convirtió de la nada, en la tercera fuerza política en San Lázaro.

Como me ves te vi.- En el brete que ahora amenaza en apariencia con fracturar la unión por conveniencia de movimiento de López con el Partido del Trabajo, tuvo su origen en que ellos respaldaron a Morena en 2018 para que tuviera mayoría absoluta en la Cámara Baja. Y como todo se cobra, los petistas esperaban que en el último año de la LXIV Legislatura, la Esperanza de México les devolviera el favor. Si desempolvamos hechos del pasado reciente, nos encontraremos con que al arrancar el primer año en la legislatura federal el PT cedió a regañadientes 4 diputados para que Morena tuviera 256. En aquel estira y afloja, los petistas se resistían  a colaborar con el partido del Peje, comportándose como la flor más bella del ejido, en términos brutos, no querían aflojar. Ante ese panorama, los guindas concretaron una alianza con quienes en teoría eran sus némesis: los de PVEM. Con esa unión antinatura –recordemos que el tucán es un tanga fácil que desde 2012 fungió como incondicional del PRI -,  se acordó la incorporación de 5 legisladores de los verdes que a la postre provocaron los celos petistas quienes al final terminaron cediendo 4 de escaños. En el recuento de los daños de aquel  alegre chapulineo, el PT, resultó el más perjudicado ya que el gesto solidario con sus aliados electorales le constó perder su lugar como tercera fuerza política, lugar que terminó cediendo al PRI.

Desconfianza, pragmatismo e infidelidad.- El condicionamiento para deshacerse de cuatro legisladores dejó un precedente en Morena de que el PT no era un aliado del todo incondicional y entre el petismo, la idea de que sus homólogos en el proyecto de construir una 4T no eran de fiar. El segundo año ocurrió sin sobresaltos con la panista Laura Rojas en la Mesa Directiva,  partido que encabeza todavía la segunda fuerza política en San Lázaro. El problema empezó en los albores del trienio de la actual legislatura en San Lázaro, cuando el petista y amo del escándalo Fernández Noroña, se aferró a quedarse con la tan peleada cabeza de la Mesa Directiva. No obstante, el partido de AMLO ya traía otros enjuagues con los priistas y el objetivo era que el PT quedara fuera de ese puesto. También, porque como señaló en entrevista Mario Delgado quien preside la Junta de Coordinación Política de la Cámara de Diputados, en ese momento ese partido ya no era tercera fuerza política y Morena no avalaría la ilegalidad (sic). ¿Y dónde quedó todo aquel escándalo mediático de que el PRI era el enemigo a vencer,  forjador número uno del saqueo a los mexicanos, la cabeza de la mafia del poder y miles de calificativos usados de manera electorera y oportuna? Sabe.

Sucias jugarretas.- Aunque los petistas pusieron el grito en el cielo en el tema de los perredistas golondrinos que aterrizaron unas horas en el tricolor para garantizarle la cantidad necesaria de votos quedarse con la mesa directiva, ellos la aplicaron igual.  Para no quedarse atrás  anexaron a sus filas  a algunos diputados de Morena que quisieron seguirles el juego además de otros independientes con la intención de superar en número al PRI. Pero de nada de sirvió. Al final la última palabra la tuvo Morena al emitir su voto para que Dulce María Sauri quedara como ganona de la Mesa Directiva ocasionado el berrinche que hoy es vox populi.

No hay loco que trague lumbre.- A pesar de que algunos petistas con caras de mártires del Gólgota, sintiéndose que el Santo Niño les habla en un lapsus de cólera lanzaron amenazas veladas de que abandonarán a Morena en todas las iniciativas que formule y amenazaron con que  ya no seguirán el juego de quien los rescató del olvido electoral de construir algo que llaman la Cuarta Transformación de México, eso está muy lejos de cumplirse.  Al final saben que sus pataletas no tienen sentido cuando solos corren el riesgo de volver al subsuelo de las preferencias electorales ¿De verdad se arriesgarán al descobijo de Andrés Manuel? No lo creo. No les conviene que López los desproteja, Están conscientes de que solos en 2021 sin la figura presidencial, no tienen futuro. Sin duda, la “presión” que quieren ejercer tiene que ver con la negociación para los puestos que se disputarán en 2021. ¿Les funcionará? Al tiempo

 Colofón

Petistas se hacen presentes en Zacatecas.- Por cierto, ayer se reunieron varios militantes de ese partio con la clara idea (según ellos) de mostrar músculo político y recordarle al respetable que son imprescindibles en la democracia (ajá) de cara a la elección del año que entra. En conferencia de prensa Magdalena Núñez, Geovanna Bañuelos, Alfredo Femat, José Luis Figueroa Rangel, Reginaldo Sandoval, entre otros petistas hablaron de las bondades de su partido y de todo lo que luchan por las causas justas del país (sí, claro).  Además de presumir que traen canicas dejaron ver sus intenciones de estirar la cuerda con Morena para lograr candidaturas que les retribuyan espacios importantes en el Estado. Incluso, dijeron que sus gallos están más que listos para encabezar la candidatura a la gubernatura del estado. También se notó en lo referente a lo que insisten en llamar la traición de algunos diputados del partido de AMLO, que ya están más calmados y que eso del rompimiento anunciado en medio de la tormenta a nivel nacional, en Zacatecas no entra en los planes. Predecibles.

México Libre de los Calderón-Zavala.- ¿Sabía usted que por ley cada 6 años el Instituto Nacional Electoral (INE) debe aprobar el registro de partidos que cumplan los requisitos previamente acordados? Pues es así, aunque a la mayoría de nosotros nos parezca una manera inútil de dilapidar nuestros recursos. Bueno en base a eso recordemos que cuando a Margarita Zavala le hicieron el feo para encabezar la candidatura a la Presidencia en 2018, ella y su marido, Felipe Caderón empezaron toda una odisea con la finalidad de tener un partido político propio para seguir viviendo del erario, que sin duda extrañan ahora que no están en el poder. En principio el INE había avalado al partido cuyo nombre es México Libre para que formara parte de la baraja de partidos de México.  Pero luego Lorenzo Córdova reculó echando abajo la aspiración del matrimonio Zavala- Calderón de formar parte de las boletas electorales en 2021. Y los antecedentes a esa decisión no fueron para menos ya que la lucha por consolidar a ese nuevo partido estuvo plagada de trampas, registros de militantes inflados e inexistentes, en fin una serie de irregularidades que al final hicieron recapacitar al mandamás del INE. Sin duda esa es una buena noticia ya que lo que menos necesita  México,  es que el impresentable expresidente siga figurando en el terreno político electoral del país ¿no cree?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *