El Covid por todos odiado

Por Gabriel Rodríguez Piña. Periodista

Y sin embargo, la fiesta y la embriaguez siguen como si aquí no pasara nada

Lao-Tsé

 

Pero quizás es mejor así. Vi al párroco tripulando un auto para estacionarlo en su casa-apartamento donde come bien, vive bien, está seguro y puede resistir de manera despreocupada la cuarentena que, de acuerdo con las previsiones de López-Gatell (todo depende, vamos), podría prolongarse hasta fines de mayo.

Su discurso fue el mismo: padres traigan a sus hijos a bautizar (requiero un auto de mejor calidad y seguir comiendo tibóns). Nomás espérense a que pase el viacrucis viral.

Si bien nos va, las previsiones científicas de ciertos virólogos experimentados en la materia se piensa que la epidemia alcanzaría, en algunos puntos del planeta, de modo previsible sus picos –puntos más elevados de contagio- en junio o julio próximos.

Otros en cambio apuntan a que su ciclo más alto se lograría hasta agosto y que es posible que la humanidad celebre por ahí de octubre-noviembre-diciembre su posible retracción (no definitiva).

Pero ese decrecimiento es incierto porque, vistas las cosas con el nuevo microbio, surgido, dicen algunos en un laboratorio experimental chino con la finalidad de desequilibrar la economía mundial sobrepasaría los linderos de 2021 y 2022 o sea cuando López Obrador se reelija, ¡qué oportuno, santos gansos, Batman!

Nada de qué preocuparnos, pues aquí en Pueblo Quieto éramos ya, bueno, ellos eran ya perdedores.

Miren lo que son las cosas que algunos restoranes llevan a casa por menos de 300 pesos canastas completas de frutas y verduras, comidas sanas y completas para hacer dieta durante este trimestre que promete ser de agasajo, obligados por el virus a cerrar sus puertas.

Si lo vemos de manera fría, eso significa que muchas de esas empresas podrían comenzar a quebrar en un punto geográfico en el que sus políticos ¡son unos virus tremendotes mi Dios!

Desalmados como Horacio Zaldívar preconizan otro ensayo de laboratorio más para referir que con lo que se robaron Miguel, Juan y Lucía, Zacatecas podría bien hacer frente a la actual contingencia pandemiológica y que al cabezón cercano a la alcaldía, que no el alcalde, el viento no le otorgaría ni un rasguño.

¡Para qué desgarrarnos tanto las vestiduras estando el suelo tan lleno de hoyancos!

Pobres de jueces y magistrados que desean un presupuesto ejercible tan significativo; al menos como el del año pasado que les permita disfrutar de exquisitas viandas y carnes y vinos en los interiores de su domicilio. Pobrecillos, ellos que necesitan mejores condiciones a la mayoría de jodidos.

Y cuando esto digo, pienso desde luego en miles de zacatecanos: meseros, afanadores, cocineros, bar tenders y aseadores de baños que en este momento ya no la ven llegar porque perdieron sus trabajos, o bien les tandean los turnos pero reciben la mitad de su salario.

Pobres de nuestros diputados, tú insaciable amante tú no eres la única en el mundo, deslizaría entre etiles José-José. 

Instante de inabarcable refriega legislativa para grupos de diputeibols que no están haciendo nada por todos esos subejércitos de desempleados y los que se sumarán esta quincena. Más lo que falta.

Hoy, recomiendan rabís, lo que viene es la técnica digital de comunicación casera con otras personas e instituciones. Pues sí, amados intérpretes de la Kabaláh pero resulta que en mi ranchito vastas son las zonas donde no hay cobertura completa de red.

Además, muchos de los alumnos prefieren dejar de estudiar, ya ni siquiera les interesa leer ni menos escribir, así andan las cosas en Zacatecas, ¿qué no mi estimada doctora Yema?

Y muchos colegios cerraron durante esta temporada pero nada se sabe acerca de si reabrirán. 

Zacatecas en manos de López-Gatell y Pueblo Quieto en manos de los Alonso Reyes, no sea que se marchite esa flor, me refiero a Lucia ¡aghh, qué horror!, no sean malpensados, que luciría muy fea en presidio. El infierno por todos tan temido mi querida Sor Juana.

El ambiente es irrespirable y la gente tiene miedo de contagiarse en la calle cuando los vientos bajan de la Bufa a toda velocidad y no hay cubrebocas, gel y guantes suficientes.

Definitivamente el mundo no será el mismo después de la pandemia, dicen los ufólogos que “mostrando imágenes de ovnis acercándose a la tierra, tomadas por una ‘agencia internacional del espacio’”: NASA tú no dices la verdad, afirman que “son aliados de los humanos y que en este momento mantienen una batalla contra las huestes satánicas para librar al mundo de los nuevos (dolorosos) partos por venir”.

Señores Rotschild, Rockfeller, Soros y Gates, ¿es cierto que preparan ya la nueva vacuna para controlar mediante microchip a la población planetaria?; ¿es cierto, gentiles caballeros, que piensan exterminar a todos los mayores de 65 p’a arriba porque sus pensiones son milbillonarias y el mundo no está para mantener ruquitos?

El pueblo le tiene miedo a su sombra. ¿No se dan cuenta que hace más de dos meses ya no se habla de feminicidios, secuestros y matanzas en nuestras callejuelas? 

El nuevo modelo es Muere y deja vivir: Lo de moda (oh pretty fashion es el coronavairus, darling).

De escándalo en escándalo y a Javier Alatorre se le retraen los pómulos para señalar que la gente no debe hacerle caso a López-Gatell y no caer en sus gansadas. 

Oh Dios, ¿qué hay del romance Salinas-Peje, por todos tan odiado? No, pues resulta que el magnate debe miles de millones al SAT y en la foto somos amigos, pero a ver: ¡No te pases de lanza, paga lo que debes y toma chocolate!

El turismo se fue a la sima aquí no tenemos centros de investigación viral en activo aquí donde todos somos bien chingones p’a todo, bueno sí, los de la Universidad, cerrada ahora ya no se sabe si por corrupción, transas o negocios turbios. 

Pero, ¡ah!, sin turismo, sin viajes, con hoteles en cero, sin festivales culturales, el IZC “trabajando” en Pascua con muchos millones de menos que le fueron retirados por la contingencia. Pobre Ponchou…

¡Sana distancia! Y ¡pum! Dice la Mara Muñoz que llaman la atención todos los delitos sexuales, familiares y conyugales que en este momento han crecido en el rancho violentando niñas, niños y mujeres, en lo oscurito pues. Pero que no se notan porque el malvado virus asumió la dictadura.

Ya el obispado dio un mensaje con acordeón a los trabajadores de salud, los mismos que son agredidos en otras partes del país por fanáticos de esclavitudes mentales antañosas. Chiflen, pero no a su máuser.

No deja de ser bueno que Sigifredo, con su acordeón cante a ese tipo de virtudes, me refiero a las de la esperanzara para quienes sufren por el Covid 19. Al menos alguien pone música ahí donde todos los demás nos volvimos patéticos. 

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