El sistema de pensiones mexicano; la mina de oro de los bancos

El sistema de pensiones mexicano -aunque suene paradójico-  adolece de beneficios para todos los usuarios, es decir para todas las personas que tienen seguridad social. Los bancos se apropian del 60% de las ganancias generadas  por los recursos de las cuentas individuales. Estos son alrededor de 4 billones de pesos, los rendimientos anuales son 14 mil millones de pesos, de los cuáles 8.4 mil millones se quedan en manos de banqueros.

Según datos de la Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (Consar), en 2019 las 10 Afores que operan en México obtuvieron una utilidad neta de 13 mil 750 millones de pesos, de los cuales 7 mil 755 millones engrosaron los ingresos de cinco entidades bancarias, Afore Siglo XXI, Ctibanamex, Azteca, Coppel e Inbursa.

Antes de la reforma de la década de 1990, el sistema de pensiones era administrado por el IMSS y el ISSSTE, funcionaba de manera piramidal. Las aportaciones de los trabajadores pagaban las pensiones de los jubilados, hasta que fue insostenible. Lo anterior debido a que el número de trabajadores y sus respectivas aportaciones no podían cubrir los montos de la creciente población jubilada.

Luego de 1997, entro el vigor el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR), que asegura que las aportaciones de trabajadores, patrones  y Estado sean administradas por cuentas individuales, cuyo objetivo es acumular recursos para financiar la pensión de cada trabajador.

Las afores son instituciones financieras privadas encargadas de administrar las cuentas individuales de los trabajadores, invierten estos recursos en una sociedad de inversión especializada (siefore) para generar rendimientos en el monto de inversión. Cabe señalar que las afores no son bancos ni aseguradoras.

En teoría el dinero de las afores se presta al gobierno para desarrollar proyectos que beneficien a toda la población con infraestructura industrial, urbana y carretera. Sin embargo, en la realidad se utilizan para la financiarización, es decir, se invierten en el mercado financiero en activos de alto riesgo, reportando  siempre las pérdidas omitiendo un reporte detallado de ganancias.

Para el cierre 2019, diez Afores reportaron una utilidad neta de mil 536 millones de pesos, de los cuales 860 millones corresponden a las cinco administradoras controladas por bancos, es decir, 56 por ciento del total.

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