“La lealtad, puede ser una carga muy pesada y aplastante, sino se cuenta con el respaldo suficiente de a quien se la brindas.”
Han pasado los años y el tema de la influencia de la mujer en el poder, es cada vez más que vigente. Un libro de Francisco Martín Moreno, narra sus “Arrebatos carnales”, ahí nos describe algunas de los pasajes mas importantes de la historia y lo que hacen la pasión o el amor con la gente en el poder.
Esos amores que trscendieron incluso sus mandatos o acciones politicas, por ejemplo, Maximiliano y Carlota, ponemos en nuestros dias, a José López Portillo y Sasha Montenegro, la fama del ex presidente Zedillo y su esposa, las reclamadas borracheras de Felipe Calderón y su gusto por las mujeres guapas del gabinete pese a Margarita, la Gaviota, ex esposa de Peña Nieto y el gran escándalo de la Casa Blanca que le costó hasta nuestros días, un gran desprestigio y destapó un supuesto tema de corrupción.
Sin duda, el tema de Vicente Fox y Martitha Sahagún, en donde el gran cambio esperado por todos los mexicanos, que daría el vuelco a nuestro país hacia el primer mundo con aquel hombre grandote, de bigote y botas, y su famoso “hoy, hoy, hoy”, no se dió aunque dábamos por hecho que México sería otro, gracias a un líder político, casi tan prestigiado como la Coca Cola. Sin embargo, la mujer terminó mandando en ese sexenio, sus hijos ejercieron el poder y de aquella expectativa nada bueno salió. Incluso, no pudo poner ni a sus sucesor perdiendo con Calderón.
El poder entre el hombre y la mujer es motivo de conflicto, solo hay que ver que pasó con Troya, la caída de esa épica ciudad se conoce hasta hoy por un tema de pasion y poder, París príncipe de Troya, roba a Helena, esposa de Menelao, Rey de Esparta, eso desata una guerra que concluye con la caída de Troya.
Se ha de preguntar, amigo lector, lectora, ¿Por qué traigo este tema a colación? Es muy simple, hay que estar atentos a cual es la pareja que nos quiere gobernar, no solo por la propuesta del candidato o candidata, sino, su pareja, qué pasado y qué presente tienen, y una pregunta fundamental. ¿la pareja tiene ambiciones políticas? ¿Conoce el poder? A muchos ha dañado tener una consorte que ambiciona mas que el mismo gobernante el poder, de tal manera que lo único que hace es poner en ridículo a su esposo (a).
El poder es un juego que se debe jugar de manera inteligente, por lo regular debe de privilegiarse la política, el concenso y no la descalificacion y el enfrentamiento, pero de manera muy clara – lo dijo Ricardo Moneral- es un tema de apapacho, de atención, y sí, no hay nada como que el equipo y la gente se sientan incluídos en el proyecto. No obstante, muchas veces hemos visto que una decision es cambiada por la esposa (o) y el poder queda en el vacío que tarde o temprano se ocupa por alguien más.
En fin, sería interesante ir valorando a quienes aspiran a gobernarnos y no solo , a ellos su familia; no vaya siendo que nos pase lo mismo, (que a aquellos en otra epoca y otro siglo, claro) que aquel discurso de Colosio “veo gente agraviada a mujeres y hombres afligidos por abuso de las autoridades o por la arrogancia de las oficinas gubernamentales”. Eso no pasa por acá, salvo que ustedes tengan otros datos.
Por ultimo, me parece que dada la situación nacional y particularmente la del estado, se necesita gente comprometida para sacar adelante a Zacatecas, no necesitamos funcionario de medio tiempo, donde trabajan igual que un asalariado de 8-15 horas e incluso menos, pueden darse una vuelta por las oficinas para ver qué realmente pasa.
Hoy se requieren hombres y mujeres gestionando más que nunca, trabando y redoblando esfuerzos para acompañar a Alejandro Tello, de lo contrario, habrá culpables en varios temas que ya van encaminados.
Pos Data
En días pasados vi personalmente, como el alcalde de Pinos, Herminio Briones Oliva, atendía personalmente a mas de 120 personas, no fue Audiencia Pública, fue un día como muchos, de los que la gente va a que su Presidente le dé respuesta a sus demandas, en la mayoría de ellas, fue favorable, sabe y conoce de su responsabilidad de gobernar el último bastion priista.