El berrinche de Yeidckol y lo conveniente que resulta para Fernando Arteaga

  • Alcaldes niegan aval a aumentos de tarifa de agua potable de JIAPAZ

Pese a que parecía que habían sido superadas las dificultades que se han presentado en Morena ante los necesarios procesos para nombrar relevos tanto en la dirigencia nacional como estatales, este fin de semana se hizo patente, que ese problema no tiene visos de llegar a buen puerto; la Dirigente Nacional de ese partido, Yeidckol Polevnsky  insiste en atizarlas al aferrarse al poder.

Y es que, pese al acuerdo al que habían llegado tanto Bertha Luján quien preside el Consejo Nacional de Morena como Yeidckol Polevnsky  el pasado 15 de noviembre, para emitir convocatoria al IV Congreso Extraordinario el próximo día 30 de este mes, al final la Presidenta del CEN de Morena, decidió no signar el acuerdo.

 En ese sentido y sin el aval de Polevnsky en el documento, la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia de Morena (CNHJ), envió comunicado para informar que sin dicha firma, no hay posibilidad de convocar al IV Congreso Extraordinario para dar luz al futuro político de Morena.

Ante ese contexto, la militancia de Morena empieza a tener la certeza de que quien lo encabeza,  es la verdadera enemiga del partido.  Y es que, Yeidckol sabe que tiene poca posibilidad de ser reelecta en la dirigencia nacional y acude a argucias como la de abstenerse de firmar el documento y así alargar su ya  tóxica permanencia como Dirigente del partido de López Obrador.

Sin duda, a la aferrada Polevsnsky poco le importa el objetivo de muchos de sus homólogos militantes para que el partido transite a la sana democracia y contribuir a  paliar un poco los problemas que se le han acumulado desde su fundación,  fruto de ambiciones vulgares.

Ella, que antes contó con la venia del Presidente de la República para dirigir al Movimiento, ahora contradice los principios  de ese instituto al aferrarse al hueso.

En ese tenor, y sin reparar en que atenta contra el principio de que agua que no fluye,  se pudre, la dirigente  da pie a que continúe el conflicto en Morena, que, debilitado enfrentará a su prueba de fuego en 2021 sin la figura popular de López Obrador en las boletas.

Evidentemente, a la dirigente de Morena le urge el jalón de orejas por parte del Presidente, pese a que él se haya pronunciado por mantenerse al margen. Veremos.

Fernando Arteaga y el conveniente berrinche de Yeidckol

Muy conveniente para Fernando Arteaga resulta el berrinche que protagoniza Yeidckol para alargar la permanencia de quienes actualmente presiden las dirigencias nacional y estatales.

No obstante que el grupo que respalda al actual personaje que encabeza al Movimiento en el estado, arguye que su defensa ante los embates del monrealismo se sustentan bajo la retórica de que, colocar  al instituto en manos de alguien del clan de Fresnillo, resultaría contraproducente para su consolidación,  al reducirlo a simple coto familiar,  no abona en nada que el poder, siga en las mismas manos.

De ahí , y pese a que coincido con los históricos quienes defienden la idea de que dejar a Morena en manos de ese grupo, al final gestaría la destrucción del partido, también es cierto que  a la actual dirigencia no la caracteriza el dinamismo que le urge, y  de seguir su futuro por la misma ruta,  quedará manifiesto en el próximo proceso electoral.

Y es que Morena  en Zacatecas sigue resistiéndose  a la cercanía con sus posibles votantes, cercanía que si le daría el grupo antagónico que aspira a dirigirlo.  La actual dirigencia se ha concentrado en conservar a la militancia de la zona conurbada y alguno que otro municipio, sin gestar una estrategia que lo fortalezca a nivel estatal. Esa abulia sin duda le restará muchos votos en 2021; ya que, para que Morena gane dentro del año y medio que resta,  las diputaciones federales y locales, la mayoría de las 58 alcaldías del estado y la gubernatura, dependerá del trabajo estructural que la militancia realice. ¿No cree?

 

Colofón

Alcaldes no avalaron aumento de agua, insisten

Luego de asestado el planeado atraco por parte de la Junta Intermunicipal de Agua Potable y Alcantarillado (JIAPAZ), contra  los que habitamos los municipios que la integran  al avalar aumentos en la tarifa de agua potable, los alcaldes de Zacatecas Guadalupe, Morelos y Vetagrande, se deslindaron de las acusaciones que les endilgaban la escalada de precios en el consumo doméstico, comercial e industrial del vital líquido.

Los  ediles negaron categóricamente haber votado a favor de castigar a los usuarios de la JIAPAZ, entretanto,  la Junta se resiste a sanear sus finanzas y a dejar de ser la caja chica de su encumbrada burocracia. De albazo acusaron alcaldes a la arrollada que sufrieron por parte de Benjamín de León y un grupo minoritario de empresarios a quiénes nada les cuesta ponerse a favor de subir las tarifas sin mostrar empatía por los que menos tienen. Así las cosas.

 

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